Llamado a la paz desde Yucatán

Mérida es sede de la Conferencia Internacional de Paz Construyendo Paz y Justicia en Comunidad, que reúne a autoridades, academia, sociedad civil y a la Premio Nobel Rigoberta Menchú. El gobernador Joaquín Díaz Mena destaca a Yucatán como tierra de diálogo y presenta avances del programa Aliados por la Vida, enfocado en prevención de adicciones y salud mental; autoridades coinciden en que la paz se construye desde la comunidad, la justicia y la corresponsabilidad social

Mérida se convirtió en epicentro del diálogo internacional al ser sede de la Conferencia Internacional de Paz “Construyendo Paz y Justicia en Comunidad”, un evento de clase mundial que reunió a autoridades de los tres niveles de gobierno, representantes del sector académico, organizaciones civiles, liderazgos políticos y a la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, en torno a una convicción común: la paz no es una aspiración lejana, sino una práctica cotidiana, y la justicia no debe ser un privilegio, sino un derecho.

La realización de esta conferencia no solo colocó a la capital yucateca en el mapa de los grandes foros internacionales por la paz, sino que también refrendó su compromiso histórico con la convivencia, la cohesión social y el respeto a los derechos humanos, en un contexto global marcado por la polarización, la desigualdad y los conflictos.

Durante la inauguración, en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, el gobernador Joaquín Díaz Mena subrayó que Yucatán es tierra de diálogo de respeto y de convivencia.

“Nuestro pueblo ha elegido la paz como su destino y se construye día a día en comunidad”, dijo en este espacio de reflexión, en el que destacó que su gobierno impulsa una transformación con rostro humano donde la seguridad y la educación, la cultura y la justicia avanzan de manera coordinada. 

Ante la presencia de la ganadora del Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, el mandatario estatal dijo que en Yucatán la cultura maya viva, la lengua, las tradiciones y la organización comunitaria enseñan que la paz se construye también desde la identidad y el respeto mutuo. 

En este sentido, dijo convencido que las instituciones funcionan cuando el gobierno cumple y la ciudadanía participa, por lo que para que la paz sea una experiencia diaria y tangible, se trabaja de la mano con la universidad, organizaciones civiles y el  sector productivo.

Más adelante, hizo un reconocimiento especial al respaldo que, con sus políticas públicas que promueven el bienestar, la convivencia y el desarrollo, le ha dado al Estado la presidenta, Claudia Sheimbaum Pardo, y finalmente hizo votos porque lo que en esta Conferencia Internacional por la Paz se discuta, se traduzca en acciones, redes de colaboración y agendas que impacten a los territorios generando aprendizajes y alianzas duraderas. 

Más adelante, al impartir la conferencia “Aliados por la Vida”, expuso los logros y alcances del programa principal de prevención de adicciones y salud mental impulsado por su gobierno, cuyo objetivo es prevenir adicciones, suicidios y garantizar la seguridad de los jóvenes mediante la creación de entornos seguros a través de la cultura y el deporte.

Ante el fundador y director de The World House Project Inc., Johnny J. Mack, explicó que con Aliados por la Vida, el Gobierno del Estado articula el trabajo de más de 20 dependencias, así como la participación de maestras y maestros, familias, policías, promotores comunitarios y el sector empresarial, para proteger lo más valioso: la tranquilidad de las yucatecas y los yucatecos.

Díaz Mena agregó que, como parte de esta estrategia, se han realizado más de 5,300 acciones de prevención en escuelas, colonias y espacios públicos, con la participación coordinada de más de 20 dependencias estatales. 

Además, en más de 60 municipios operan 270 comités comunitarios organizados en tres vertientes: familias, escuelas y comunidad.

“En estos comités se ofrecen talleres, apoyo psicológico, actividades culturales y deportivas, además de programas de capacitación y emprendimiento para generar oportunidades en zonas vulnerables”, explicó.

Otro punto a destacar es que Aliados por la Vida impulsa también la justicia restaurativa y programas de reinserción social como “Reconecta con la Paz”, que brindan capacitación laboral y acompañamiento a quienes buscan reintegrarse a la comunidad.

“Con estas acciones, Yucatán reafirma su compromiso de gobernar con seriedad, anticiparse a los retos y construir seguridad desde la raíz, fortaleciendo sus centros pilares y promoviendo la participación activa de toda la sociedad en la construcción de paz y bienestar”, concluyó.

En el evento, que es organizado por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, subrayó que no es casualidad que la ciudad sea sede de esta reflexión internacional sobre la paz y la justicia.

“Aquí la paz no es un discurso, es nuestra forma de vida cotidiana. No es un anhelo lejano, es un compromiso que construimos todos los días entre todas y todos”, afirmó.

“Cada persona pone de su parte y cada autoridad está comprometida. Aquí sabemos hacer a un lado nuestras diferencias para trabajar unidos en aquello que nos da paz, porque la paz no se construye con polarización, sino con unidad; no se fortalece con confrontación, sino con diálogo”, agregó.

Asimismo, enfatizó que la paz no es un tesoro asegurado, sino una tarea diaria que debe cimentarse, protegerse y defenderse con hechos concretos: “La paz es permanente y es tarea de todas y todos”, sostuvo.

Finalmente, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento de Mérida de seguir siendo tierra de paz, templo de convivencia y ciudad donde la justicia no sea una palabra hueca, sino una realidad tangible.

Por su parte, el rector de la Uady, Carlos Estrada Pinto, afirmó que la institución busca fortalecer el desarrollo social y económico del estado mediante espacios de diálogo y acción colectiva.

Destacó que ser sede de la Conferencia Internacional de Paz representa un motivo de orgullo y una gran responsabilidad, pues la Uady considera que la paz no se limita a la ausencia de violencia, sino que se construye a través de la justicia, la inclusión y el respeto a los derechos humanos.

“La paz implica empatía, diálogo y bienestar colectivo, y la universidad ha asumido el compromiso de impulsar una cultura de paz mediante programas y proyectos que atienden problemáticas sociales complejas”, sostuvo.

Con la realización de esta Conferencia Internacional de Paz, Mérida y Yucatán no solo refrendan su vocación histórica por la convivencia pacífica, sino que proyectan al mundo un modelo de construcción de paz basado en la comunidad, la educación, la justicia social y la corresponsabilidad.

En palabras de quienes encabezaron este encuentro, los espacios como este no solo generan conciencia e inspiran vocaciones, sino que siembran la posibilidad de construir un futuro distinto: un futuro donde la paz sea una práctica cotidiana, la justicia un derecho efectivo y la dignidad humana el centro de toda acción pública y social.

Al evento asistieron la secretaria de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, Geovanna Campos Vázquez; el secretario de Educación, Juan Balam Várguez; la presidenta municipal de Mérida, Cecilia Patrón Laviada; el director de la Oficina para México, el Caribe y Centroamérica de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Héctor Dada Sánchez; así como el presidente de la Jornada de Derechos Humanos, José Pablo Quiñones Guzmán.

Texto y fotos: Manuel Pool