Una singular propuesta ha llamado la atención de los asistentes a la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), que entre los stands podrán encontrar libros de diversos géneros que caben en la palma de la mano, y todavía aún más pequeñitos.
Estos libros en miniatura son elaborados de manera artesanal en Perú, y por primera vez llegan a México, y es en la capital yucateca donde están teniendo bastante éxito, en especial entre el público infantil.
“Son los que más se emocionan al ver un libro en miniatura, se acercan y les piden a sus papás que les compren algún título”, dice Luis Pereira, representante de la editorial Los Libros más Pequeños del Mundo, quien detalla que están disponibles más de 350 títulos, todos en miniatura.
“Prácticamente hemos traído todo nuestro fondo editorial, tenemos libros para todos, en diversos géneros literarios dirigidos a niños, niñas, jóvenes y adultos”, subraya.
De esta manera, en esta singular librería, se incluyen desde cómics como Mafalda, Condorito o Gaturro, cuentos clásicos, fábulas, adivinanzas, trabalenguas y diccionarios, pero también se pueden encontrar obras de Mario Vargas Llosa, de César Vallejo, que es considerado el más grande autor literario en el Perú, además de otros muy variados géneros.
“El costo de 200 pesos, es justo si consideramos que todo el compaginado, el armado, la tapa y todo encuadernado se ha hecho a mano”, dice Luis, quien nos recuerda la historia de estos libros en miniatura.
“Esta es una editorial de Lima fundada en 1970, tiene 56 años, nuestro editor responsable Pedro Alberto Briceño, amante de la lectura, en un inicio recopilaba todos los pensamientos y mensajes que leía; los escribía a mano y los regalaba a sus amigos, y así fue como nació la idea de crear un libro artesanal primero regalando y luego como idea de negocio, todo en miniatura”, detalla.
A lo largo de este tiempo, esta editorial originaria de Lima, Perú, ha tenido presencia en ferias del libro a nivel Latinoamérica, y espera pronto regresar a México, posiblemente a Monterrey o Guadalajara.
“Tenemos larga trayectoria participando en diferentes países vendiendo nuestros productos, y gracias a Dios tiene buena aceptación en cada lugar que vamos”, apunta.
El proyecto demuestra que la creatividad editorial se convierte en un emprendimiento sostenible y capaz de circular en ferias internacionales y conectar con públicos de diferentes edades, y en este caso en particular con los infantes.
Texto y fotos: Manuel Pool




