Aunque es legal, no siempre se garantiza en la práctica de los hospitales
A un año de que Campeche despenalizó el aborto, el derecho ya está reconocido en la ley, pero no siempre se garantiza en la práctica. Esa es una de las principales conclusiones del informe Situación del acceso al aborto legal en México, con énfasis en la objeción de conciencia, presentado por la organización Católicas por el Derecho a Decidir México. Hoy en día, advirtieron, el mayor obstáculo ya no es el código penal, sino las negativas dentro de los propios servicios de salud.
Durante la presentación del informe, realizada en el marco del primer aniversario de la despenalización, la directora de Católicas México, Aidé García Hernández, señaló que si bien el cambio legal representó un avance histórico, resulta insuficiente si no se traduce en atención médica efectiva para las mujeres. “Siguen llegándonos casos de mujeres a quienes se les niega el servicio. Y muchas veces no es solo el médico, también interviene personal de psicología o incluso de primera atención, como recepción”, denunció.
La activista subrayó que el Estado está incumpliendo su obligación de garantizar la presencia de personal no objetor en todos los turnos.
De acuerdo con la investigación cualitativa realizada en 19 estados del país, la objeción de conciencia se utiliza, en muchos casos, como un mecanismo de sanción moral hacia las mujeres.
“La autonomía reproductiva no puede quedar sujeta a las creencias religiosas de un funcionario público”, sentenció.
Por su parte, Lilian Reyes Gutiérrez, subdirectora operativa de la organización, lamentó que, aunque el aborto ya es legal en Campeche, en la realidad hospitalaria ese derecho suele diluirse ante el juicio del personal o la negativa de quienes deberían garantizar el servicio.
Como consecuencia, durante el último año al menos 236 mujeres lograron abortar de manera segura únicamente gracias al acompañamiento de organizaciones civiles.
Texto y foto: Agencias




