Arzobispo llama a orar por los venezolanos

Al dar inicio a la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, exhortó a los fieles a elevar sus oraciones para que se cumpla el deseo de Jesucristo: “que todos sean uno”, al tiempo que llamó a no cesar la plegaria por la paz en Venezuela.

El arzobispo se refirió a la compleja situación política, económica, social, educativa y de salud que enfrenta ese país desde hace años, agravada —dijo— tras la reciente intervención militar de Estados Unidos con el objetivo de capturar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa.

Durante su homilía dominical,  el arzobispo Rodríguez Vega reflexionó sobre el testimonio de Juan el Bautista, presentado en el Evangelio de San Juan, al proclamar a Jesús como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

“Este testimonio es muy breve pero muy sustancioso, pues encierra una enorme verdad: muchos corderos se habían sacrificado en busca del perdón, incluso hasta sacrificios humanos se realizaron a lo largo de los siglos en todos los pueblos de la humanidad; pero sólo el Cordero de Dios podía borrar el pecado del mundo. De hecho, lo quitó y lo sigue quitando; el único Salvador”, detalló el arzobispo.

Subrayó que este misterio se hace presente de manera permanente en la liturgia eucarística, cuando el sacerdote repite las palabras del Bautista antes de la comunión, recordando que el sacrificio de Cristo es único, pero eficaz para todos los tiempos.

Asimismo, afirmó que reconocer la preexistencia de Jesús implica reconocer su divinidad, condición indispensable —señaló— para la redención de la humanidad. Al referirse al bautismo de Jesús, explicó que la manifestación del Espíritu Santo en forma de paloma confirmó a Cristo como el Hijo de Dios y el Ungido para la misión salvadora.

“Juan el Bautista da testimonio de haber visto descender al Espíritu sobre Jesús en forma de Paloma cuando lo bautizó en el río Jordán. Jesús fue ungido por el Espíritu, no por Juan, y desde entonces fue reconocido por sus discípulos como el ‘Cristo’, es decir, el ungido, para realizar su misión redentora”.

Añadió que el propio Juan afirmó haber recibido anticipadamente la señal que le permitiría reconocer al Mesías.

“Juan afirma que de antemano se le anunció esa visión con la que reconocería al Mesías, desde entonces los que somos discípulos de Cristo sabemos que, aunque no lo veamos, el Espíritu desciende en cada bautismo sobre cada bautizado. Con este testimonio, Juan termina afirmando abierta y explícitamente que Jesús es el Hijo de Dios”, dijo Rodríguez Vega.

En su mensaje, el arzobispo destacó la autenticidad del testimonio de Juan el Bautista, quien no temió que sus discípulos siguieran a Jesús, pues ello representaba el cumplimiento pleno de su misión. En ese contexto, llamó a las familias cristianas a acercar a sus hijos a Cristo sin reservas y a vivir la fe con coherencia.

“Es triste, pero hay padres de familia que quieren que sus hijos se acerquen a Cristo, pero no ‘demasiado’, y hasta parecen tener miedo de que sus hijos sigan decididamente el camino de la santidad”, expresó.

Finalmente, recordó las palabras del profeta Isaías que presentan al Mesías como “luz de las naciones”, afirmando que esa profecía sigue cumpliéndose cada vez que una persona abre su corazón a la salvación. 

Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba