Tras el reportaje de primera plana publicado por el diario El Universal, titulado “Campeche silenciado; bajo el acoso de Layda Sansores”, el Gobierno del Estado desmintió las afirmaciones y aseguró que en la entidad no existe censura ni persecución contra la prensa.
A través de un posicionamiento firmado por el titular de la Unidad de Comunicación Social, la administración estatal sostuvo que nunca se ha prohibido el periodismo crítico ni se han ordenado cierres de medios de comunicación. El comunicado enfatizó que la crítica al poder se considera un elemento “esencial de la vida democrática” en el estado.
En respuesta a los señalamientos sobre la desaparición de diarios impresos, el Gobierno aclaró que dichos cierres responden a cambios estructurales del mercado y transformaciones tecnológicas, y a la pérdida de esquemas de financiamiento vinculados a grupos políticos de administraciones pasadas.
Asimismo, el Ejecutivo rechazó que las sanciones contra comunicadores estén relacionadas con su labor informativa. Argumentó que dichas medidas fueron determinadas por autoridades electorales y judiciales autónomas, derivadas de expresiones consideradas misóginas u ofensivas, y no por el ejercicio de la crítica periodística.
El Gobierno estatal también negó cualquier intromisión en la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), reiterando su respeto a la autonomía universitaria y a los procesos legales de otras instancias.
Finalmente, en el documento se condenó representaciones ocurridas durante el Sábado de Bando del Carnaval que trivialicen la violencia o revictimicen a personas, y aseguró que el Gobierno de Campeche respeta y acata las resoluciones judiciales, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al tiempo que llamó a no confundir procedimientos legales con su-puestas intenciones de censura política.
Texto y foto: Agencia



