Emir Blanco, el yucateco que apunta hacia las Grandes Ligas

Emir Blanco es un joven yucateco de 17 años y esta última semana se volvió el deportista sensación por una sencilla razón: firmó con los Cachorros de Chicago para jugar en una de sus sucursales para cumplir el sueño de todo beisbolista, jugar en las Grandes Ligas.

Emir aparece tranquilo, relajado y confiado mientras sus padres lo acompañan en la entrevista que tiene con Punto Medio. Se siente contento e ilusionado por afrontar un nuevo reto en su vida, pero no olvida sus primeros pasos en el béisbol, mucho menos el hecho de que en un principio no le gustaba, de hecho ningún deporte, él tenía una afición por la música, “Al principio no me gustaba ningún deporte, solo la música, tocar la batería, igual que mi papá y mis hermanos, luego mi papá me inicio en este deporte y después me gustó”, recordó.

El joven yucateco inició a jugar este deporte a los cinco años, en la Liga Yucatán con el equipo de Vikingos de Bepensa y su primer entrenador fue Francisco Espadas, luego cambio a Vaqueritos Jr. Y aunque pareciera que toda su vida ha jugado de pitcher, solo lleva seis años en esta posición, “empecé en la posición de primera, hasta los 11 años inicie de pitcher. Inicie por curiosidad, en un entrenamiento me preguntaron si me gustaría jugar ahí y pues desde entonces ahí me quedé”, comentó.

Después de estar unos años jugando aquí, finalmente fue seleccionado y desde los 14 años está en la academia de béisbol en Sinaloa. Después, a los 16 años, fue por primera vez a la Academia de Nuevo León para probarse y no olvida su primer día ahí, “el primer día me fue bastante bien, hice 2 ponches y un fly, solo lancé una entrada e hice 8 lanzamientos”, rememoró.

El año pasado fue su primera vez en esta academia y si algo recuerda son los nervios que tuvo el primer día, pero una vez que acabó ya estaba con la meta puesta de volver, “me sentí bastante bien de llegar a la Academia y más de jugar contra otros equipos. Mis mejores recuerdos fueron en cada entrada en la que lancé. La verdad es que terminando la primera vez ya quería volver, para seguir compitiendo”. Y volvió, en marzo pasado regresó y estuvo un mes y medio compitiendo.

Pero el sueño que está viviendo ahora inició el año pasado, “el primer contacto con Cachorros se dio en un show que hice en la Academia del Pacífico, fueron varios scouts, y uno de ellos se llama Sergio Hernández, es scout de Cachorros de Chicago, me metió a su oficina y me dijo que iba a pertenecer al equipo y solo faltaba esperar. La verdad cuando me dijo eso casi lloré de la emoción, no me la creía y ya quería firmar, era una oportunidad que no podía dejar pasar. Paso un año y ya ahorita me revisaron de nuevo y pues ya estoy con ellos”, relató con una gran sonrisa en su rostro y mucho orgullo.

Y es que el joven yucateco está viviendo un sueño, algo que no esperaba ni pensaba que sucedería. “Nunca se me ocurrió que fuera a firmar con 17 años con un equipo de Grandes Ligas, ni siquiera de Liga Mexicana, solo pensaba en jugar béisbol y ya”, añadió.

El firmar con los Cachorros de Chicago significa para el su mayor logró hasta el momento, junto con el de firmar con la Liga Mexicana antes de esta oportunidad, y también agradece a Dios por el brazo que le dio para lanzar duro, “esta última vez, en la Academia de Nuevo León lance a 92 millas por hora”, relató.

Ahora mientras espera la llamada para irse a República Dominica, ahí se encuentra la sucursal en la que jugará, sigue entrenando y preparándose para llegar de la mejor forma posible, y para esto entrena con los Leones de Yucatán durante las tardes en el Kukulcán, pues la temporada de béisbol ya inició con los dominicanos.

Texto: Arturo Pérez

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