Adriana regresó junto a su hija a vivir a Chicago con su familia porque se sentía insegura estando sola en San Francisco, en medio de las redadas contra migrantes, a un año de la entrada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos este 20 de enero.
Cuenta que lo hizo para proteger a su pequeña que sí es estadounidense de nacimiento, pero ella no.
“Me daba miedo de que algún día por la calle, al trabajo o a hacer el super, fueran a detenerme y me quitaran a mi hija y se quedara sola, por eso nos mudamos de estado”, expresó.
“Las cosas sí están bien fuertes, he visto cómo se han separado familias, pero no hay de otra, aunque se viva con miedo hay que echarle ganas”, señaló.
Jaime Lucero, presidente y fundador de la organización Fuerza Migrante, cuenta que los migrantes mexicanos se sienten “solos” y “a la deriva”.
“Ni Estados Unidos ni México nos prestan la atención ni nos facilita las cosas para seguir avanzando”, aseguró.
Señala que en 50 años que lleva en territorio estadounidense, los gobiernos de todos los partidos los han ignorado sistemáticamente, incluyendo el del expresidente Andrés Manuel López Obrador y el actual de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Ante la falta de atención gubernamental, Lucero destaca la unión de más de 600 organizaciones en territorio estadounidense “por primera vez en décadas” para trabajar en favor de los migrantes.
En el marco de repatriaciones y detenciones en centros como el Alligator Alcatraz, en Florida, el líder de personas migrantes lamenta la criminalización y la situación “bastante crítica” en la que se encuentran como las separaciones de familia.
Texto y foto: Agencias




