Una persona ha muerto y otras 37 han resultado heridas, cinco ellas de gravedad, al descarrilar un tren de Rodalies que este martes p circulaba entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona).
El convoy chocó contra un muro de contención que había caído sobre la vía, al parecer por el desgaste generado por las fuertes lluvias de los últimos días. El servicio de tren está suspendido en Cataluña y según la web oficial no se restablecerá hasta que “finalicen las tareas de inspección de la infraestructura”.
El Servicio de Emergencias Médicas ha atendido a 37 pasajeros afectados. Cinco están en estado grave, seis en estado menos grave y 26 leves
Según las informaciones facilitadas por los bomberos, la mayoría de los heridos iban en el primer vagón, que ha recibido la mayor parte del impacto contra el muro.
Según las primeras hipótesis, el convoy de la R4 que circulaba entre Sant Vicenç de Calders y Manresa chocó de manera frontal contra un muro de contención que, al parecer, se habría colapsado sobre la vía. El inspector de los Bomberos Claudi Gallardo ha explicado que el muro se ha hundido por un desprendimiento de terreno.
Aún está por aclararse si la víctima mortal era el conductor del tren o era uno de los dos maquinistas en prácticas que también estaban en la cabina en el momento del accidente.
Esto ocurre apenas unos días después del accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, sur de España, cuyo resultado fatal ya es de 42 personas, con gente aún desaparecida.
Texto y foto: Agencias



