El toro “Chaac” permitió a Diego Silveti lucirse con verónicas y un quite por gaoneras que encendió la emoción, pero más tarde lo mandó a la enfermería de donde salió para cortar una oreja a su siguiente enemigo, “Canek”, el quinto de la tarde.
Ante “Canek”, de 515 kilos, de Caparica, Diego Silveti se entregó nuevamente a la afición de Mérida.
Saludó por verónicas y, tras brindar al público, desarrolló una faena sólida por el pitón derecho ante un toro fijo y noble. Cerró con una gran estocada, con petición mayoritaria de oreja.
La otra oreja de la tarde fue para el caballista Tarik Othón, ante “Inurreta”, de 505 kilos, de Caparica. Con sus caballos provocó gran ambiente en la plaza. A llamo de “Mónaco” se mostró con verdad y clases, y con “Divino” expuso capacidad y solvencia en banderillas. Dejó un rejón entero por arriba, cortando una oreja con fuerte petición de la segunda que el juez de plaza no quiso conceder.
En su primer toro salió al tercio, pero nada más que contar.
El distro español Marco Pérez, con “Kuxtal” de El Junco se llevó palmas y con “Balam”, de Caparica.
“Balam”, de 520 kilos, sexto de la tarde, de Caparica, inició la faena de rodillas ante un toro noble y con calidad, lo que le permitió desarrollar un toreo clásico, templado y de gran pausa, especialmente por el pitón derecho. Falló con el acero y se esfumó el triunfo. El toro fue premiado con arrastre lento.
Texto: Esteban Cruz Obando
Foto: Cortesía



