Tres pasos y advertencias que pueden mejorar la relación familiar en reuniones decembrinas

A menos de dos meses de que concluya el 2025, las fiestas decembrinas y de Año Nuevo nos acercarán a un tiempo de reencuentro familiar lleno de alegría y unión. Sin embargo, también puede convertirse en escenarios de tensiones, discusiones, incluso, episodios de violencia que ponen en riesgo la armonía e integridad de los hogares.

Por ello, especialistas en salud mental hacen un llamado a cuidar las emociones y mantener el equilibrio durante estas fechas de fin de año.

Cada familia es un universo distinto: algunas se sostienen con lazos fuertes y estables, mientras que otras enfrentan fracturas emocionales o distancias difíciles de sanar. No obstante, siempre existe la oportunidad de reconstruir vínculos y fortalecer la convivencia familiar.

El colectivo BH Psicología compartió una serie de recomendaciones prácticas para transformar estas celebraciones en una experiencia significativa, donde el amor, la empatía y el respeto sean los verdaderos protagonistas.

Dedica tiempo de calidad: “No significa hacer grandes cosas o planear actividades elaboradas, sino estar presente de forma genuina, en el día a día. Es fácil distraerse con los teléfonos, las tareas pendientes o las obligaciones externas, pero en Navidad es importante hacer un esfuerzo para desconectarse de estas distracciones y priorizar el tiempo en familia, es decir, olvida del celular con el objetivo de fincar momento en colectivo, como desayunar en familia sin prisas, salir a caminar para ver las decoraciones de la ciudad, o leer un cuento navideño antes de dormir”.

Enfócate en la conexión: “La Navidad, normalmente, viene acompañada de estrés, regalos, preparativos, horarios, reuniones; de todos modos, el espíritu de navideño no se encuentra en lo material, sino en el tiempo compartido, y en vez de obsesionarse con tener la Navidad perfecta, prioriza actividades que permitan a tu familia conectar emocionalmente, como decorar la casa juntos, preparar recetas nuevas, o simplemente sentarse a conversar”.

Crear tradiciones familiares: “Las tradiciones ayudan a reforzar la identidad familiar y a generar anticipación año tras año, algunas ideas como calendario de adviento conjunto, cenas temáticas, elaboración de manualidades o decoraciones, ver películas, asistir a eventos, viajes en familia, juegos de mesa, intercambiar cartas con mensajes significativos en lugar de enfocarse solo en los regalos; sin embargo, cada familia puede diseñar sus propias tradiciones basadas en sus intereses y valores personales”.

No obstante, los especialistas adviertieron que esos momentos alegres pueden traer desafíos que dificultan la convivencia familiar, como expectativas irrealistas que pueden provocar que, al no cumplir con los objetivos pueden provocar frustraciones y desánimo. “Para manejar esta situación, es fundamental practicar la flexibilidad y recordar que lo más valioso de la época de Navidad, es compartir con los seres queridos sin importar que haya pequeñas imperfecciones”, explicó el colectivo.

Un segundo desafío son los conflictos no resueltos entre los miembros de la familia, así como las diferencias de personalidad y de opiniones, que suelen aflorar durante las reuniones y generar tensiones que ponen a prueba la armonía del ambiente familiar, como las herencias, las casas o los terrenos de los abuelos.

“Para no encontrarnos en este escenario, es importante priorizar la paz durante las celebraciones, dejar los problemas al menos por un tiempo e intentar evitar temas que puedan resultar sensibles y buscar momentos más apropiados para resolver las diferencias”, detallaron los especialistas.

Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba