La unión hace la fuerza: La escuela Trabenco Pozo

Por María Eugenia Durán Rosado

La escuela Trabenco Pozo en Madrid, cuenta con una historia digna de ser contada ya que surge con fines sociales y se mantiene desde 1971 con el apoyo de la comunidad educativa. Basta con entrar para darse cuenta que se apuesta por una metodología basada en la atención a la diversidad, con programas innovadores e inclusivos cuyos objetivos se enfocan en el cuidado del medio ambiente y el entorno que les rodea; al impulso y fomento de valores a través de una educación multicultural; donde aprender significa saber compartir de manera recíproca entre los integrantes de un equipo con la coordinación de expertos para profundizar en su aprendizaje.

Estar por sus pasillos y aulas es entrar a un espacio dedicado a los estudiantes; con exposiciones y evidencias que ponen en manifiesto su diversidad, así como la creatividad de los docentes para dirigir y crear tareas y actividades que los motiven a aprender .

Trabenco Pozo forma parte de la Red de Escuelas Unesco que tienen como objetivo fomentar el diálogo intercultural, la comprensión internacional, la cultura de la paz y la puesta en práctica de la educación de calidad, para lo cual, desde los primeros años de formación trabajan en actividades destinados al cumplimiento de dichos objetivos.

Es una escuela que llamó mi atención, pues involucran a la comunidad educativa en actividades lúdicas para compartir espacios; toman en cuenta a través de un programa de Mejora, Aprendizaje y rendimiento al alumnado con dificultades de aprendizaje; dedican espacios para la reflexión e intercambio de ideas para fomentar valores más igualitarios a través de programas innovadores como la escuela Violeta y, con respecto a los docentes, uno de sus mejores recursos; con quienes he tenido la oportunidad de trabajar en al llevar a cabo prácticas dirigidas a fomentar sus habilidades sociales e inteligencia emocional, que tienen apertura para continuar aprendiendo y capacitándose no solo a nivel profesional sino como seres humanos y los beneficios de ello se reflejan en la empatía hacia sus alumnos y, en general, en una educación completa y de calidad.

Como espectadora externa me queda claro que su éxito reside en identificar las necesidades de la comunidad, cimentar sus bases en el bien común y desarrollar proyectos dirigidos a fomentar valores y acciones que permitan el logro de sus objetivos a través del trabajo en equipo, pero siempre respetando y fomentando la diversidad; rasgos que hacen de esta escuela un centro innovador.

 

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