Por: Óscar Rodríguez
Las fiestas decembrinas están a la orden del día en el ocaso del 2019; sin embargo, la polémica por los nuevos impuestos aún continúa, pues mientras que el Gobierno del Estado afirma que el derecho a la infraestructura a seguridad será cobrado en el recibo de la luz, senadores de los partidos Revolucionario Institucional y del Verde Ecologista de México cuestionan tal gravamen, que a decir de ejecutivo yucateco tiene como objetivo mantener la paz y tranquilidad en la entidad.
A menos de diez días de terminar el presente año, los y las habitantes de la capital yucateca estamos obligados a ver más allá de las fronteras, pues en estados vecinos la violencia está al alza todos los días, lo que debe llamar a la reflexión a quienes aún gozamos de ella todos los días.
El alza de impuestos para todos es dolorosa para los bolsillos; sin embargo, es una medida necesaria ante los recortes presupuestales que desde el Gobierno Federal se han generado para la totalidad de los gobiernos estatales.
Ante tal panorama, grupos de activistas han expresado su inconformidad y rechazo al grado de llamar a la sociedad a una megamarcha este sábado en el centro de la capital yucateca, para exigir que esa medida tenga reversa.
La cita es a las diez horas frente al palacio de gobierno, donde activistas exigirán reversa a los nuevos impuestos que entrarán en vigor a partir del primero de enero del 2020, según la ley de hacienda aprobada por la LXII legislatura.
PRI EN SILENCIO
A más de una semana del rompimiento de la dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional entre el dirigente estatal del tricolor y nueve de sus diputados locales, aún no sanan, pues ambas partes se animan a limar asperezas.
Y es que mientras el dirigente de esa fuerza política, Francisco Torres Rivas, llama a la disidencia al diálogo, los diputados priistas han cerrado filas y esperan a sentarse a platicar con su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, para resolver la crisis.
La reciente discrepancia entre ambas partes puso de nueva cuenta al tricolor en crisis, lo cual no es lo más preocupante, pues las señales de alarma están enfocadas en el 2021, donde el PRI se jugará sus últimas cartas en Yucatán.
Y es que tras la renuncia de Ivonne Ortega Pacheco al tricolor, los liderazgos de Rolando Zapata Bello y Jorge Carlos Ramírez Marín no han alzado la voz para sentar una ruta para ser una oposición al albiazul.
Ramírez Marín ha centrado sus críticas en torno a la intención del Gobierno del Estado de cobrar nuevos derechos, en lugar de tratar de sanar las heridas que el PRI aún supura por la derrota del último proceso electoral.
Mientras Liborio Vidal Aguilar – uno de los liderazgos del PRI- ha impulsado una campaña en redes sociales de fin de año de agradecimiento; sin embargo, hay quienes aseguran que el destino de “Libo” es más moreno que nunca.
Así pues el PRI tendrá que reinventarse o reconstruirse en el 2020, pues de lo contrario el futuro luce promisorio para la 4T.




