Feria del empleo

Armando Escalante
Periodista y analista político

Un triste y penoso besamanos se habría llevado al cabo en una hacienda local, donde al más puro estilo de la mafia, se dieron cita los más buscados, algo así como unos 1,000 años de cárcel si es que llegase a proceder la fiscalía especializada en delitos de cuello blanco. 

Cuenta la fábula que circuló sobre este encuentro que lo peor de un partido, más los excluidos de otro por ser impresentables y dar hasta vergüenza, aceptaron irse a tomar una fotografía con una de las corcholatas del inquilino de Palacio Nacional, justo la que hoy entra al diamante como bateador emergente para relevar a su jefe, supuesta y presuntamente no infartado.

¿Pero qué es lo que hizo comunes a los presentes para que sin pudor alguno se dieran cita en una comida con el peor de todos los aspirantes al próximo sexenio?. Sencillo: el desempleo y el temor a quedarse así otros seis años. 

Dicen los que vieron las fotografías de esa fauna y de esa flora que así como había malos, también había peores lo cual no fue del agrado para nada de los verdaderos fundadores del movimiento de fe que encabeza el no infartado. 

Otros que vieron las fotografías de los presentes sostienen que solo faltó el ex gobernador de Yucatán quien casualmente, difundió una columna en un diario capitalino, contraria a lo que hace su gente en Yucatán: atacando a Morena. No falla.

Así las cosas, quienes ven desde la banqueta de enfrente lo que hacen estos buscachambas, consideran que no todos andan en busca de un hueso. Había varios que no quieren pisar el botellón y creen que si el principal favorito (su mayor adversario) gana, no sólo les quedan años sin estar en la nómina, sino que peligra su libertad por estar incluso metidos en líos legales.

De última hora, el país volvió a comprobar la capacidad que tiene el presidente para desviar la atención a la hora de los problemas más graves, para orientarla en su favor y hasta causar conmiseración. Que no fue un infarto ese desvanecimiento que muchos presenciaron en Mérida. A pesar de los muchos indicios en sentido contrario, la información oficial suele no sólo ser asombrosa, sino que increíble. 

El xix.- Acostumbrado a no tolerar ninguna pregunta incómoda y menos atender a medios que pretendan cuestionarlo, el señor Mauricio Vila Dosal usó al periodista Carlos Loret para un “media training” en manejo rudo de prensa. Tras sortear las duras preguntas del yucateco, el gobernador pudo fijar en una segunda ronda de preguntas y respuestas su postura de que él no tiene por qué enfrentarse al presidente desde su actual encargo, porque ni es su papel ni cree que con ello pueda resolver algo positivo para el estado. 

Dos rondas más así de duras y estará listo incluso para volver a dejar que los medios locales se le acerquen y le hagan preguntas de banqueta, algo que desde hace muchos años ya no se practica en la entidad.