En tiempos del amor, los matrimonios siguen teniendo una tasa más alta que los divorcios en Yucatán, aunque estas uniones tienen una duración promedio de 17.7 años antes de disolverse. A pesar de la estabilidad aparente, el número de matrimonios y divorcios ha registrado variaciones significativas en los últimos años.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de matrimonios en Yucatán ha disminuido en el periodo reciente. En 2019, se registraron 6.2 matrimonios por cada mil habitantes, cifra que cayó a 1.9 en 2020 debido a la pandemia. Posteriormente, en 2021 aumentó a 6.45, para luego reducirse a 6.3 en 2022 y a 5.64 en 2023.
En cuanto a los divorcios, en 2020 se registraron 1,042 separaciones legales en el estado, lo que significó una tasa de 0.73 por cada mil habitantes. Para 2021, con la reactivación del sistema judicial, los divorcios aumentaron a 2,331, elevando la tasa a 1.69. En 2022, los casos se incrementaron a 2,476, con una tasa de 1.65. En 2023, el número de divorcios alcanzó los 2,657, con una tasa de 1.58.
Estos datos reflejan una tendencia a la baja en las tasas de divorcio, pero también en los matrimonios. Mientras que en 2019 hubo 9,486 bodas en Yucatán, en 2023 la cifra fue similar, aunque con una ligera reducción en la tasa per cápita.
A nivel nacional, la duración promedio de los matrimonios antes del divorcio es de 17.7 años. Según el Inegi, el 33.5% de los matrimonios disueltos legalmente duraron más de 20 años, el 46.1% se mantuvo entre 6 y 20 años, el 18.7% terminó entre 1 y 5 años, y el 1.5% se disolvió en menos de un año.
Factores como la pandemia de covid-19 impactaron en el número de matrimonios y divorcios, pero también se identifican otros elementos que explican la disminución en los enlaces matrimoniales. Entre ellos destacan los cambios en las percepciones sociales sobre el matrimonio, el aumento de la convivencia sin casarse y los retos económicos que enfrentan las parejas.
Por otro lado, la estabilidad de los matrimonios también podría estar relacionada con la dificultad de acceso a procesos legales de divorcio, costos asociados y un cambio en las dinámicas familiares que priorizan la resolución de conflictos sin llegar a la separación formal.
A pesar de que el número de divorcios sigue siendo menor que el de matrimonios, la brecha se ha reducido con el tiempo. Si en 2019 se registraron casi cuatro matrimonios por cada divorcio, para 2023 la proporción se acerca a tres por cada uno.
La tendencia actual sugiere que las parejas en Yucatán están optando por matrimonios más longevos y que quienes deciden casarse tienen una mayor estabilidad antes de considerar una disolución legal. Sin embargo, el descenso en las uniones formales indica que cada vez más parejas prefieren otras formas de convivencia.
Texto y foto: Acom



