Sargazo en Yucatán: oportunidades y retos para la ciencia y la tecnología

Madera plástica compuesta, uso para remoción de colorantes o para dar una protección adicional a las paredes contra la humedad y el desgaste, son algunas de las propuestas que se plantearon para el uso del sargazo en el foro organizado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).

En este marco, el investigador del Cicy, Raúl Tapia, destacó que desde el año 2016 han aumentado los volúmenes que llegan de esta alga a las costas yucatecas, pero destacó que no son tan grandes ni de la variedad que llegan a las costas de Quintana Roo.

“Se han dado años en los que se han ubicado hasta 32 toneladas por kilómetro no solamente en Quintana Roo, sino también en costas de Jamaica, Martinica y de otros puntos del Caribe, explicó.

“En este caso, la variedad de alga es la Nathan, y por el cambio climático ha empezado a llegar a las costas del oriente del estado de Yucatán en localidades como El Cuyo, pero debido a las corrientes este sargazo es arrastrado hacia Nuevo Orleans y Miami, siendo que la variedad que tenemos es la vectónica o alga parda”, explicó.

El investigador, quien es el director de gestión tecnológica del Cicy, dejó en claro que es necesario buscar la forma de sacarle provecho a este material orgánico, cuidando que después de procesar no se tiren los residuos al manto freático ya que pueden contaminarlo, especialmente si están en humedales.

En este sentido, explicó que durante su paso por el mar, el sargazo absorbe metales pesados que, en su opinión, tienen su origen en las áreas mineras de Colombia y Venezuela, por lo que podría ser considerado como un residuo peligroso que requiere de un tratamiento adecuado y destinarle un lugar de disposición final.

También mencionó que el sargazo desprende gases cuando se recolecta y se amontona, esto debido a que aumenta la temperatura y en el centro se libera sulfuro de hidrógeno, que afecta a los recolectores que pueden presentar erupciones en la piel y daños en vías respiratorias.

Por su parte, la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Geovanna Campos Vázquez, comentó que el sargazo afecta al inicio de la temporada de pulpo y también a los ecosistemas costeros, ocasionando la reducción de diversas especies.

Destacó la labor que se ha realizado respecto a la iniciativa de realizar este foro en el que se analizan iniciativas de estategias y procesamiento del sargazo, cuya proliferación desmedida ocasiona daños al medio ambiente, en este caso a la barrera coralina que, en el caso de la ubicada en el Mar Caribe, es la más grande del mundo.

Para finalizar el foro se realizó una mesa panel en la que los investigadores participantes coincidieron en que la búsqueda de soluciones innovadoras para el aprovechamiento del sargazo es un desafío que requiere la colaboración de científicos, tecnólogos y comunidades, pero sobre todo de recursos.

Texto y foto: Manuel Pool