Arzobispo Rodríguez Vega exhorta a fortalecer la familia y frenar la violencia

Al cierre de 2025, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, afirmó que la celebración de la Sagrada Familia representa un llamado de la Iglesia católica a reafirmar a la familia como la base de la sociedad, un pilar indispensable para la construcción de una comunidad honesta, sólida y con valores.

Al mismo tiempo, advirtió sobre diversas problemáticas sociales que se han agudizado en los últimos años, entre ellas, el abandono de los adultos mayores, la violencia intrafamiliar y los riesgos que enfrentan niñas, niños y jóvenes por el uso excesivo y sin control de las redes sociales.

La Iglesia cuenta con una Pastoral Familiar orientada a acompañar a las familias en su esfuerzo por vivir conforme al plan de Dios, así como con diversos movimientos católicos cuyo carisma está enfocado en fortalecer la vida matrimonial y familiar.

Durante la homilía dominical, Rodríguez Vega subrayó que, desde la visión cristiana, la familia responde al plan original de Dios, conformada por la unión del hombre y la mujer, con una responsabilidad compartida en la educación, protección y formación integral de los hijos.

Al reflexionar sobre el Libro del Sirácide, el prelado enfatizó el deber de los hijos de respetar y cuidar a sus padres, especialmente durante la vejez, una responsabilidad que —señaló— se ha visto debilitada por el ritmo de vida moderno, la migración y la desintegración familiar, factores que han derivado incluso en el abandono de adultos mayores en asilos.

El arzobispo añadió que esta realidad se ha evidenciado en las últimas semanas del año, cuando se han reportado casos de adultos mayores extraviados tanto en la ciudad como en comunidades rurales, lo que ha obligado a la intervención conjunta de policías, bomberos y ciudadanos para su localización.

Asimismo, alertó sobre las consecuencias sociales y emocionales de postergar la maternidad y la paternidad, así como de limitar el número de hijos, recordando que existen menores sin familia que esperan ser adoptados y que los niños tienen derecho a crecer con un padre y una madre.

“Hoy en día los matrimonios en general tardan en recibir a sus hijos; cuando los tienen planean tener dos, según esto, para darles lo mejor en cuidados y atenciones, qué tragedias familiares suceden cuando luego se ven en dificultad física para procrear hijos, cuando por enfermedad o accidente pierden el único hijo que tuvieron”, señaló Rodríguez Vega.

Al abordar la carta de san Pablo a los Colosenses, el arzobispo llamó a vivir la vida familiar sustentada en valores como la compasión, la humildad, la paciencia y el perdón, al señalar que la familia constituye la primera “Iglesia doméstica” y el núcleo fundamental de la comunidad cristiana.

“Hay muchas parejas con la tristeza de no haber recibido hijos; no veo porque algunas autoridades prefieren a las parejas del mismo sexo para encomendarles a los pequeños, mientras haya parejas de hombre-mujer solicitando la adopción, no hay razón que justifique el entregarlos en adopción a parejas del mismo sexo, y tener niños es un regalo del Dios de la vida”, afirmó.

Rodríguez Vega condenó la violencia intrafamiliar contra las mujeres en Yucatán, al subrayar que no existe justificación alguna para el maltrato.

Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba