Exrector denuncia postura cavernaria del gobierno

Alberto Abud señala que las autoridades actuaron por motivos políticos

El exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (Uacam), José Alberto Abud Flores, rompió el silencio y calificó como “cavernaria y mentirosa” la postura del Gobierno del Estado respecto al respeto a la autonomía universitaria. Según Abud, la administración de Layda Sansores operó para impedir su reelección y buscó su detención por considerarlo una figura “incómoda” que no se plegaba a intereses externos.

En una entrevista difundida por medios nacionales, el académico sostuvo que el trasfondo de las presiones en su contra es el control de los recursos institucionales de cara al proceso electoral de 2027.

 “Yo era una persona incómoda. No me plegaba a sus designios, no obedecía las órdenes que venían desde arriba, desde el gobierno”, declaró, señalando que el Ejecutivo estatal busca un perfil “obediente” al frente de la Rectoría.

Abud sugirió que el interés real radica en el presupuesto anual de la UAC, que asciende a 1,200 millones de pesos. Al sumar esto a un crédito reciente solicitado por el Estado, el exrector advirtió: “No le quiero decir que va a ser para comprar conciencias”.

Recordó su oposición a la iniciativa del Congreso para implementar un “Congreso Itinerante” dentro de las facultades. “Eso fue la esquizofrenia total. Significaba entrar a las aulas a aleccionar a los muchachos. A eso y otros excesos siempre me opuse”.

Para el exrector, la autonomía no es un cheque en blanco, sino la capacidad de mantener un gobierno propio y administrar el patrimonio con transparencia. “La defensa de la autonomía es distancia y patrimonio libremente administrado, sin que eso signifique no rendir cuentas”.

Abud Flores alertó que este patrón de hostigamiento no es exclusivo de la UAC. Mencionó que Sandra Martha Laffon Leal, rectora de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar), también enfrenta presiones para abandonar su cargo. Según el exrector, el gobierno estatal pretende utilizar a las universidades como un “ariete” en las disputas políticas locales, vulnerando la libertad académica.

Texto y foto: Agencias