Derrame impacta a ecosistemas

Los residuos de hidrocarburos amenazan la biodiversidad, la pesca artesanal y la salud de las comunidades

La reciente detección de una mancha petrolera frente a las costas de Campeche abre un nuevo episodio de preocupación ambiental en el golfo de México, al evidenciar los riesgos que continúa representando la actividad petrolera en la región.

Investigadores independientes identificaron, mediante análisis de imágenes satelitales, el posible origen del derrame a 37 kilómetros mar adentro, presuntamente vinculado con infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Aunque la empresa productiva del Estado se deslindó de cualquier responsabilidad, diversos indicios señalan que las corrientes marinas habrían dispersado el hidrocarburo hacia costas de Tabasco y el sur de Veracruz. Desde el pasado 1 de marzo se reportó la presencia de chapopote en al menos 16 puntos costeros, a lo largo de cerca de 170 kilómetros de litoral.

El impacto ambiental ya se refleja en diversas playas y lagunas de estas entidades, donde han sido localizados peces y tortugas marinas muertos y cubiertos de crudo, lo que especialistas consideran una señal del rápido deterioro de la cadena alimentaria marina.

Entre los ecosistemas afectados se encuentran playas, lagunas y sistemas ecológicos estratégicos, como la laguna de Ostión, en Veracruz, donde los residuos de hidrocarburos amenazan la biodiversidad, la pesca artesanal y la salud de comunidades costeras que dependen del mar para su subsistencia.

Maribel Cervantes, integrante del Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz “Bety Cariño”, señaló que las comunidades han advertido durante años sobre los riesgos asociados a la actividad petrolera en la zona. Recordó que meses atrás se observaban embarcaciones alineadas mar adentro durante las noches, sin que se tuviera claridad sobre las labores que realizaban.

Ante esta situación, las comunidades afectadas han solicitado la realización de un censo para identificar a los damnificados, así como acciones inmediatas de limpieza y contención del hidrocarburo, con la finalidad de evitar daños mayores en los ecosistemas y en las actividades productivas locales.

Especialistas y organizaciones sociales también han reiterado la necesidad de transparentar el origen del derrame, fortalecer los protocolos de prevención y establecer mecanismos de rendición de cuentas que permitan atender con mayor eficacia los impactos ambientales derivados de la industria petrolera en el golfo de México.

Texto y foto: Agencia