Con motivo del domingo de Adviento conocido como “Gaudete”, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, exhortó a los fieles a vivir este tiempo litúrgico con alegría, esperanza y acciones concretas de solidaridad, al recordar que la espera del nacimiento de Cristo debe traducirse en un compromiso real con los más vulnerables.
Durante su homilía, señaló que las recientes solemnidades marianas (la Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de Guadalupe) no se apartan del espíritu del Adviento, sino que lo fortalecen, al presentar a María como ejemplo de espera confiada y preparación para la llegada del Salvador.
Explicó que, como parte del novenario intercontinental rumbo a los 500 años de las apariciones guadalupanas en el Tepeyac, una réplica exacta de la tilma de San Juan Diego, que tocó la original, llegó a la Catedral de Mérida y recorrerá de manera gradual todas las parroquias de Yucatán.
Este peregrinar forma parte de la preparación espiritual hacia el año 2031, así como de la conmemoración de los dos mil años de la redención en 2033.
Rodríguez Vega subrayó que el domingo Gaudete invita a los cristianos a manifestar la alegría que nace de la esperanza en Cristo, simbolizada por la vela rosa de la corona de Adviento.
Aclaró que no se trata de una alegría superficial, sino del fruto de la certeza de la presencia de Dios en la vida cotidiana, en los sacramentos, en la Palabra y en el encuentro con los demás.
El arzobispo reconoció de manera especial a quienes realizan apostolado en centros penitenciarios, así como a quienes visitan a enfermos, personas en situación de pobreza, niñas, niños y adultos mayores durante estas fechas decembrinas, al subrayar que encontrar a Cristo en los más necesitados es una de las expresiones más auténticas del espíritu navideño.
Finalmente, llamó a la comunidad católica a vivir la Navidad con humildad, alegría y servicio, recordando que la esperanza cristiana no implica pasividad, sino una fe activa que transforma la vida personal y social.
Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba



