Un proyecto de ley estatal aspira a garantizar el bienestar de estos animales
Con el objetivo de proteger el bienestar de los caballos que jalan calesas turísticas y, al mismo tiempo, salvaguardar la fuente de empleo de quienes dependen de esta actividad, el diputado local por el distrito 7, Julián Bustillos Medina, está impulsando una iniciativa para regular el uso de calesas en municipios con alta afluencia turística como es Mérida, Valladolid e Izamal. La propuesta plantea lineamientos claros sobre el cuidado animal, condiciones de trabajo y diálogo abierto con caleseros y asociaciones animalistas.
En este En Charla Con… el legislador detalló los alcances de esta iniciativa.
¿Qué motivó la presentación de esta iniciativa?
Durante este periodo legislativo hemos presentado nueve iniciativas, todas turnadas a comisiones, y una ya dictaminada sobre seres sintientes. En ese mismo eje de bienestar animal surge la necesidad de regular el uso de calesas, ya que los caballos son animales de carga que operan en zonas turísticas y deben estar bien alimentados, cuidados y con una carga regulada.
¿En qué consiste la regulación que se propone para esta actividad?
La iniciativa busca establecer normas claras para garantizar la salud de los caballos, como contar con un certificado veterinario de buena salud, regular los horarios de operación para evitar altas temperaturas y evitar que los animales caminen sobre superficies demasiado calientes que puedan causarles lesiones en las patas.
¿Esta iniciativa contempla también a los trabajadores del gremio?
Sí, totalmente. No se trata de afectar a los caleseros ni de que pierdan su trabajo. Al contrario, buscamos apoyarlos. La intención es regular el servicio, no desaparecerlo. Incluso se ha planteado la posibilidad de que, en un futuro, puedan organizarse en un sindicato para que también cuenten con derechos laborales.
¿Cuántos caleseros de Yucatán se verían involucrados con esta regulación?
Aproximadamente estamos hablando de unos 200 caleseros entre Mérida, Valladolid e Izamal. Sabemos que esta actividad se ha mantenido por usos y costumbres, especialmente en ciudades con valor arquitectónico y turístico, como los Pueblos Mágicos.
¿Habrá participación de los sectores involucrados antes de que se dictamine la iniciativa?
Sí, esa es una parte fundamental. Esperamos realizar un parlamento abierto entre febrero o marzo, donde participen caleseros y asociaciones animalistas. La idea es construir puentes de diálogo para lograr una ley equilibrada y justa.
¿Cómo se busca equilibrar la actividad económica con el bienestar animal?
Es muy claro: nunca puede estar el sufrimiento de un animal por encima de una cuestión económica, pero también es importante cuidar a quienes dependen de esta actividad. Por eso hablamos de regulación responsable, no de prohibición.
Texto: Andrea Segura
Fotos: Agencias



