Ciudadanos originarios de Muna, Peto, Oxkutzcab, entre otros, se quedan varados en el país vecino debido a la cancelación de vuelos.
Desde que partieron del aeropuerto internacional de la ciudad de Mérida Manuel Crescencio Rejón el 12 de febrero, nadie llegó a pensar que un grupo de 60 personas se quedaría prácticamente atrapado en medio de la pandemia debido a la cancelación de los vuelos y el cierre de la frontera para los viajes no esenciales que ha dispuesto el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.
Estos adultos mayores forman parte del programa “Cabecitas Blancas”, las cuales viajan al país vecino por medio del Gobierno del Estado y que coordina el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya).
El programa llevó a 60 yucatecos de la tercera edad de los municipios de Muna, Peto, Akil, Maní, Oxkutzcab, y de otros municipios que son expulsores de migrantes, a ver a su familia en EU.
El plan, en principio, era retornar después de 2 meses, pero ya han transcurrido 4 y la mayoría sigue en las casas sus familiares, prácticamente encerrados en sus departamentos sin poder salir debido a las restricción que han sido impuestas en las ciudades de la Unión Americana originados por el COVID-19.
Al parecer las “Cabecitas Blancas” están en espera de que las fronteras sean abiertas y los vuelos puedan volver a recorrer sus rutas acostumbradas, ya que ellos tienen boleto redondo.
El programa de reencuentro que se realizó el pasado 12 de febrero ha sido uno de los más largos. Se espera que a finales del mes de junio sean reabiertas las fronteras, aunque muchos dicen que será en el mes de julio cuando las “Cabecitas Blancas” puedan volver a sus municipios de origen, que ahora tras 4 meses ya muchos extrañan su tierra natal.
Se sabe que algunos de ellos ya han retornado por carretera, aunque la mayoría aún permanecen en el vecino país del norte.
Texto y foto: Bernardino Paz Celis