Cae aprobación a la Gobernadora

Con apenas un 40.6 por ciento de aprobación y un 58.2 por ciento de desaprobación, la gobernadora Layda Sansores enfrenta una profunda crisis de credibilidad entre la población campechana, según la encuesta de Consulta Mitofsky de enero de 2026, que la ubicó en el lugar 29 de 32 mandatarios estatales.

La gobernadora morenista ha tenido una caída sostenida desde su pico de 47.8 por ciento en marzo de 2025. Esta trayectoria descendente refleja un desgaste político y una desconexión creciente con las expectativas ciudadanas.

El nuevo sistema de transporte Ko’ox, el desempleo de 11 mil personas el año pasado, la falta de desarrollo y de oportunidades, las altas cifras de inseguridad y creciente crimen organizado; los asuntos políticos como el cese del exrector José Alberto Abud Flores y la imposición de Fanny Guillermo Maldonado, así como la fractura en la bancada de Morena, han sido algunos de los temas que le han pasado factura a la mandataria.

El contraste se vuelve más alarmante al comparar su desempeño con el de la presidenta de México. En Campeche, la presidenta goza de una aprobación del 72.5 por ciento, lo que genera una brecha de 31.9 puntos porcentuales entre ambas. Esta diferencia coloca a Sansores como la tercera gobernadora con mayor desfase negativo respecto al Ejecutivo federal, solo superada por Veracruz y Tabasco.

Eso significa que los campechanos ya no se dejan engañar fácilmente y saben diferenciar sus preferencias y sus votos. Y la narrativa oficialista, centrada en la continuidad y la transformación, se desmorona en lo local ante la percepción de ineficiencia, falta de resultados tangibles y una gestión desconectada de la realidad del campechano de a pie.

La caída de Sansores no es solo estadística, es un síntoma de agotamiento político, de una ciudadanía que exige más que discursos incendiarios y espectáculos mediáticos.

La infografía nacional muestra que en 29 de los 32 estados, los gobernadores tienen menor aprobación que la presidenta. Pero el caso campechano destaca por su profundidad y persistencia. Si no hay un viraje en la gestión, la narrativa de Sansores podría convertirse en ejemplo de cómo el desgaste local puede erosionar incluso los bastiones más leales del oficialismo.

Texto y foto: Agencia