La televisión, esa “caja electrónica” que transformó los estilos y formas de vida en los cinco continentes, no solo ha demostrado grandes avances tecnológicos, sino que también ha generado problemas de salud en miles de personas, especialmente en niños que no cuentan con un control adecuado sobre su uso.
En 1926, John Logie Baird presentó su “televisor” electromecánico ante miembros del Royal Institute en Londres, marcando un hito en el desarrollo tecnológico del siglo XX. Dos años después, se realizó la primera transmisión trasatlántica entre Londres y Nueva York. Para 1937 iniciaron transmisiones regulares en Francia y el Reino Unido basadas en el tubo de rayos catódicos. En México, el 19 de agosto de 1946, el ingeniero Guillermo González Camarena realizó la primera transmisión experimental, sentando las bases de la televisión en el país.
Posteriormente surgieron las computadoras, los teléfonos inteligentes y las tabletas electrónicas, dispositivos que modificaron profundamente la vida cotidiana en ámbitos como el laboral, económico, educativo, médico y de entretenimiento. Sin embargo, tanto niños como adultos dedican “largas horas” frente a alguno de estos aparatos con pantalla, lo que altera sus actividades cotidianas y hábitos de vida.
De acuerdo con la Academia de Nutrición y Dietética, los niños pasan en promedio 7.5 horas al día frente a una pantalla, lo que equivale a 52.5 horas semanales. Además, advierte que “muchos niños ven una pantalla mientras se preparan para la escuela, durante las comidas, entre comidas y antes de acostarse”.
Por su parte, la Clínica Mayo señala que el uso excesivo de pantallas puede provocar obesidad, alteraciones del sueño, problemas de conducta, bajo rendimiento académico, mayor exposición a la violencia y menos tiempo destinado al juego.
Ante el incremento en el consumo de caricaturas, películas, series, eventos deportivos y musicales a través de dispositivos electrónicos, especialistas de la Academia de Nutrición y Dietética recomiendan establecer límites al tiempo frente a la pantalla y fomentar una mayor actividad física
Consejos
Retire todas las pantallas de los dormitorios: “El 71 por ciento de los niños de entre ocho y 18 años tienen televisores en sus habitaciones. Los niños que tienen televisores en sus habitaciones ven una hora y media más que los que no los tienen.
Comer sin aparatos electrónicos: “Las investigaciones indican que las familias que cenan juntas son más saludables y los niños obtienen mejores resultados académicos.
Disfruten del tiempo frente a la pantalla los fines de semana, en lugar de entre semana: “Siéntense a ver la televisión en familia el fin de semana, lo ideal es que su familia vea dos horas o menos de televisión al día”.
Establezcan una regla familiar sobre el tiempo frente a la pantalla: “Las familias deben hablar sobre cómo limitar el tiempo frente a la pantalla. Propongan ideas para actividades divertidas y familiares”.
Disfrute de la actividad física después de cenar: “Salga a caminar en familia, monte en bicicleta o juegue al aire libre”.
Baila con los niños: “Apaga la televisión, la tableta o el teléfono, sube la música y ¡participa en una competencia de baile!”
Muévete mientras ves la televisión: “Haz un concurso para ver quién hace más flexiones o saltos de tijera durante los anuncios”.
Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba




