Claves para evitar la violencia en la pareja y fortalecer el respeto mutuo

Aunque los tiempos han cambiado, la violencia en las relaciones de pareja continúa siendo una realidad que no solo afecta a las mujeres, sino que también puede presentarse de manera recíproca entre ambos integrantes de la relación, generando daños físicos, emocionales e incluso consecuencias fatales.

Especialistas señalan que estos casos se presentan tanto en el ámbito doméstico como en la violencia de pareja íntima, y pueden manifestarse en distintas formas, como agresiones físicas, sexuales, emocionales, económicas o mediante acoso.

“¿Y quién se ve afectado por la violencia en la pareja? Es difícil saber exactamente qué tan común es la violencia en la pareja porque a menudo no se reporta, pero sí se sabe que la violencia en la pareja puede afectar a cualquiera. Personas de todos los niveles de ingresos y educación la sufren”, explican especialistas del colectivo MedlinePlus.

Buscar apoyo 

Ante estas situaciones, los expertos recomiendan buscar apoyo en instancias institucionales o profesionales, como autoridades policiacas, instituciones religiosas, institutos de atención a las mujeres, psicólogos o consejeros matrimoniales, con el objetivo de atender los conflictos y evitar que la situación escale.

Asimismo, subrayan que en los casos más graves, o cuando la violencia se vuelve incontrolable, es fundamental presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes para proteger la integridad de las personas involucradas.Esto tipo de violencia se trata de poder y control sobre la pareja, con el argumento “ser superior”.

Recomendaciones 

La especialista en tipo de situaciones, Carol Moynihan escribió una serie de recomendaciones que podrían ser factores para la previsión:

1.-  Reserva la intimidad sexual para el matrimonio: “Hoy se habla de la violencia entre compañeros íntimos, pero esta expresión enmascara el hecho de que es más probable que las mujeres sufran violencia en una relación de cohabitación sin compromiso que en el matrimonio; además, la actividad sexual temprana es un factor de riesgo en las citas”.

2.- Conoce bien a la persona con la que te casas: “El noviazgo debe ser lo suficientemente largo como para que los dos lleguen a conocer bien su personalidad, valores, historia familiar y su idea del matrimonio. Tratar con su familia y sus amigos te ayudará a completar el conocimiento que tienes de él y a evitar las sorpresas desagradables después de la boda, como descubrir que tu marido es propenso a los celos o que es incapaz de controlar su temperamento”.

3.- Aprende a controlarte: “La paciencia con los defectos ajenos y la templanza, que regula todos los apetitos, son virtudes necesarias para la convivencia familiar. Aunque ambas se mejoran a lo largo de la vida, en el momento de casarse los dos deben estar ya muy entrenados: los gritos pueden conducir a la violencia física”.

4.- Aprende a comunicarte cara a cara: “Nada estropea más las relaciones que los resentimientos reprimidos; el diálogo respetuoso y sincero une a las parejas, mientras que el lenguaje poco amable favorece la agresividad”.

5.-  Oponte a la erotización: “Las modas y comportamientos que exhiben la sexualidad femenina contribuyen a cosificar a las niñas y a las mujeres, y envían a los hombres el mensaje de que están sexualmente disponibles para ellos”.

6.- La diferencia sexual importa: “Conocer las diferencias emocionales y biológicas de mujeres y hombres es necesario para hacerlas respetar.

7.- La educación sexual no basta para protegerse: “La mejor garantía del sexo seguro es comprometerse para toda la vida con una persona que sepa amar de verdad.

8.- Mantente alerta frente a la pornografía: “El porno alimenta la insatisfacción frente a la propia pareja sexual, la insensibilidad hacia las mujeres y las excusas para las violaciones; haz lo que puedas por disuadir a tus amigos del consumo de pornografía”.

Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba