Continúan las protestas contra los oficiales del ICE en Minneapolis

Las tensiones en Minneapolis, en el estado de Minnesota, se dispararon ayer aún más después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con invocar la Ley de Insurrección si las autoridades demócratas no ponen fin a “los agitadores que están atacando” a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). 

Desde que la Administración de Donald Trump desplegó a los agentes federales en la zona –pese al rechazo del alcalde de la ciudad, Jacob Frey, y el gobernador del estado, Tim Walz– donde una mujer de 37 años falleció tras recibir varios disparos por parte de uno de los efectivos, y un hombre recibió un tiro en la pierna por parte de otro agente. 

Además, los agentes intensificaron los registros y los arrestos en los domicilios donde, supuestamente, residen familias de inmigrantes indocumentados y el Departamento de Seguridad Nacional ordenó una operación para reexaminar los casos de los refugiados aprobados en los últimos años.

Los vecinos de la ciudad han salido a las calles a protestar contra la campaña de los agentes migratorios contra sus comunidades y se han vivido enfrentamientos de alta tensión entre ellos, muchos de los que han terminado en detenciones de estadounidenses.

 Desde la muerte de Renee Good, Frey y Walz pidieron que cesaran las actividades de los agentes federales en la ciudad, pero, tras ver que las movilizaciones recuperaron esta exigencia, el Gobierno Federal decidió enviar más agentes.

Las imágenes de las protestas muestran a los agentes federales utilizando gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para disuadir a los manifestantes y a estos lanzando fuegos artificiales contra los efectivos. 

Bajo el pretexto de estos “ataques”, Trump amenazó con activar la Ley de Insurrección de 1807, uno de los poderes de emergencia más poderosos que permite al mandatario desplegar al Ejército para reprimir episodios de desorden civil.

Texto y foto: Agencias