En 1951, doña Socorrito Ciau León (+), inició vendiendo cochinita y lechón al horno en los alrededores del mercado Lucas de Gálvez, donde en la actualidad, su nieta Verónica Aguilar y su esposo Josué, atienden el local que se ha hecho de una fama que gira en torno al sabor de su lechón al horno, que afirman los expertos en la materia, no tiene comparación.
Un pan francés o un bolillo bien doradito es el complemento perfecto para esta delicia que se caracteriza por la cascarita crujiente, que se deshace en la boca. Para llegar a este punto, hay que tener mucha práctica para evitar que la cáscara se queme o le falte cocción, y sin duda que la familia de doña Socorrito, que en la actualidad son la tercera generación, dominan bien esta parte.
“Mi esposo y yo aprendimos viendo cómo lo preparaban mi abuelita y mi papá, don César Aguilar, también ya fallecido, y así también lo hizo mi hija Sydney que antes de ingresar a la Universidad abrió su puesto y tuvo mucho éxito. Así es que cuando se dedicó al estudio muchos de sus clientes, vinieron con nosotros”, comentó.
Los resultados están a la vista, en la vitrina, donde se ve muy apetitosa la cascarita que acompaña a la carne jugosa y generosamente servida en tortas y tacos, y que a lo largo de siete décadas y media han conquistado el paladar de los meridanos y de mucha gente que viene de los municipios solamente para disfrutar de este sabor espectacular.
“El sazón tiene mucho que ver, nos distinguimos por el lechón, la cáscara de lechón, pero hay que probar también la cochinita”, dijo la entrevistada, quien recordó que antes de la pandemia era costumbre abrir desde las dos y media de la mañana el puesto para atender a quienes salían con hambre de las fiestas y las discotecas.
“En muchas ocasiones, recibimos la visita de muchos artistas que eran traídos al finalizar su show como fue el caso de Susana Zabaleta que llegó con sus compañeras que se presentaban como las “Mujeres de Manzanero”, y también han venido a comer con nosotros muchas actrices de las telenovelas que se filmaron en Mérida”, mencionó Verónica, quien mencionó que actualmente La Socorrito abre todos los días a excepción de los días miércoles a partir de las cinco de la mañana.
Otra de las satisfacciones y orgullos de esta familia fue la participación en el concurso de elaboración de cochinita que se realizó hace algunos años en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, donde la propia Socorrito se encargó de la preparación junto con uno de sus nietos, lo que les valió ostentar el título de Maestro Artesanal en la elabora de Cochinita (MAC).
Será el 15 de mayo cuando se cumplan 75 años de existencia de este local, y para ellos se prepara un cambio de imagen con el que se rendirá un sencillo homenaje en recuerdo de quienes como don César, que se han adelantado en el camino y que durante muchos años conservaron el sabor original de la preparación de doña Socorrito.
“Ella decía que siempre era imitada pero nunca igualada, y el mejor homenaje que podemos rendirle es no perder la calidad la gente lo sabe y por eso regresa”, concluyó.
Texto y fotos: Manuel Pool




