Este día amanecemos con la noticia que los policías detenidos por la tortura, violación y muerte de un joven, ya están libres porque no se les pudo comprobar su participación en los hechos, pero también con la certeza que uno o varios asesinos están sueltos y que pueden volver a delinquir.
Existen los tres delitos por la muerte del joven veracruzano, un hecho que nos tiene a todos escribiendo o atento a las noticias, pero no se pudo comprobar que los culpables sean los servidores públicos que ya hoy amanecieron en sus casas, con sus familias y a la espera que puedan digerir el “veredicto” que sobre ellos ejerció la opinión pública.
El mismo juez de Control del Primer Distrito Judicial, Rómulo Antonio Bonilla Castañeda, quien resolvió la no vinculación a proceso de cuatro personas que fueron imputadas por los delitos de homicidio calificado cometido en pandilla, tortura agravada y violación agravada, dijo que el proceso no está concluido, que la FGE está obligada a seguir investigando o apelar el veredicto, en cuyo caso tienen tres días. Y todo porque el delito existe y también las víctimas, encabezada por Dora María, quien seguirá exigiendo justicia.
Lo señalamos en este espacio que había que esperar a la actuación de la justicia para poder hablar de culpables, pues los señalamientos previos se dieron sin siquiera el análisis de los indicios de prueba presentados ante el juzgador, que, como ya vimos, no se dejó influenciar.
Eso es buena noticia.



