El Plan B de la Reforma Electoral sigue detenido en el Congreso de la Unión, por lo menos en las últimas horas.
Y pese a que los partidos de oposición afirman que se viola la autonomía municipal con la modificación de los regidores, ayer la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada del PAN, le hizo un guiño a la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La oposición ha dicho que se atenta contra la autonomía del municipio, la primera célula del aparato del Estado, pues con esta reforma las decisiones se tomarían desde el poder federal, además de legislar sobre temas que les competen a las entidades.
“Restaría facultades y limitaría la autonomía del municipio libre”, afirmaron legisladores del PAN, PRI, MC y hasta el PT. Pero ayer, en su conferencia de prensa de todos los lunes, Patrón Laviada afirmó que ve con buenos ojos la posible disminución de regidores en los municipios grandes, como es Mérida, que pasaría de 19 a 17 integrantes del Cabildo.
“Todo lo que sea ahorro para dar un mejor servicio a los ciudadanos, yo siempre lo voy a apoyar, pero hay que tener mucho cuidado de que ese ahorro no se vaya a otro lado y que verdaderamente represente un beneficio real”, expresó en su conferencia en el Palacio Municipal.
Por ello, agregó, la aplicación de la reforma debe analizarse con responsabilidad, ya que podría generar efectos adversos en municipios pequeños que cuentan con presupuestos limitados y que tendrían que ajustar su estructura administrativa.
“Hay municipios muy pequeños que están muy comprometidos con el recurso que tienen y su presupuesto. Aumentar el número de regidores o hacer ajustes sin un análisis adecuado les puede generar mucho impacto”, mencionó la alcaldesa.
Como se ve, hay voces a favor y en contra.




