El arzobispo Gustavo Rodríguez llama a fortalecer el matrimonio

En un mensaje centrado en la importancia del diálogo conyugal, la fidelidad y la responsabilidad personal, se destacó la labor del Encuentro Matrimonial Internacional como una herramienta clave para fortalecer la vida en pareja y rescatar los valores cristianos en tiempos actuales.

Durante la reflexión, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, subrayó que muchas parejas llegan al matrimonio creyendo que el amor es suficiente para sostener la relación, sin considerar la necesidad de formación y acompañamiento. “Los que se casan a veces piensan que basta con amarse, basta con quererse para que todo vaya bien, pero es necesario tener esta técnica, esta inteligencia del diálogo que ellos saben enseñarles y transmitirles”, expresó.

Explicó que el verdadero diálogo implica algo más profundo que solo palabras: “Un verdadero diálogo, una verdadera escucha, una verdadera atención, no solo a las palabras, sino a lo que está detrás de las palabras, a los sentimientos que se están ahí manifestando, en total libertad sin juzgar los sentimientos, sino respetándolos”.

Rodríguez Vega afirmó que el matrimonio puede convertirse en un apoyo fundamental en momentos difíciles: “Tu mejor medicina puede y debe ser tu misma pareja, el matrimonio puede ser feliz si así se lo propone”.

Sin embargo, el arzobispo de la arquidiócesis de Yucatán advirtió que cuando la felicidad se busca desde intereses personales, el resultado suele ser negativo.

“Quien vaya buscando su felicidad de acuerdo a sus criterios, de acuerdo a lo que se ha propuesto, seguramente le va a ir mal porque el amor es algo muy distinto a los intereses personales”, indicó.

En ese sentido, Rodríguez Vega lamentó que actualmente muchos jóvenes no consideren el matrimonio como proyecto de vida o lo asuman con ideas equivocadas: “Tantos jóvenes dicen: ‘Si me va mal, ahí queda todo’ (…) nada de hijos, porque los hijos nos van a estorbar para la felicidad”.

Durante el mensaje, emitido en la catedral de Mérida, también hizo énfasis en la libertad y responsabilidad individual frente a los mandamientos: “El Señor no te va a obligar, él te presenta los mandamientos que necesitas escoger: fuego, vida o muerte, cada uno es responsable de su propia vida”.

Recordó que los mandamientos son guía para la conducta y no simples normas externas. Citando el Evangelio, explicó que Jesús va más allá de la letra escrita: “No matarás, pero también no despreciando, odiando, guardando resentimientos, maltratando, ofendiendo; todo eso forma parte del quinto mandamiento”.

En cuanto al sexto mandamiento: no cometerás adulterio, enfatizó Rodríguez Vega, que la pureza de la mirada y la fidelidad: “El que mira a una mujer para desearla, ya adulteró en su corazón”.

Agregó que tanto hombres como mujeres están llamados a la fidelidad en todo momento. También se hizo un llamado el arzobispo, a la responsabilidad frente a las decisiones personales, rechazando excusas comunes: “¿Cuándo vamos a ser responsables de nosotros mismos? El Señor, tú puedes; si quieres, tú puedes guardar los mandamientos”.

Finalmente, se citó a San Pablo para recordar la esperanza prometida a quienes viven conforme a la voluntad de Dios: “Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente de los hombres lo que Dios ha preparado para aquellos que lo aman”.

Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba