El mercado de la salud mental

Angel Canul Escalante

Angelalberto.ace@gmail.com 

Facebook: Angel Canul Escalante

En tiempos recientes hemos visto que el discurso sobre las enfermedades mentales ha dejado atrás ese velo que la mayoría prefería mantener en décadas pasadas y ha salido para ser tema de conversación con una frecuencia que pareciera traer consigo una desestigmatización. Ahora tanto gobernantes como influencers en internet parecieran tener la tarea de recordarte constantemente que debes prestar mayor atención y cuidado a lo que pasa en tu cabeza. 

Las apps, cursos y terapias que se presentan al alcance de cualquiera consiguió un número que refleja en primera instancia la gran demanda que ha surgido. Ante tal mercado de posibilidades sonaría lógico decir que uno se siente mal porque quiere. Es decir, bastaría con tomar un curso de motivación para que uno esté feliz siempre o al menos eso es lo que prometen. Lo preocupante de todo este asunto va más allá de la charlatanería que no es para nada nueva. Sólo las apps de salud mental se estima que crecerán un 31% para 2026, los cursos de autoayuda y superación se hace cada vez más comunes y ahora cualquiera puede nombrar a un personaje de internet que le haya dicho en una ocasión que está haciendo mal y debería hacer caso a sus consejos de sonreír y sonreír a pesar de que a uno le hayan diagnosticado una enfermedad terminal.

Cada vez estamos haciendo más habitual que nos vendan recetas mágicas para nada efectivas, pero sí muy caras que, justo como cualquier mercancía dentro del capitalismo, jamás lleva consigo una crítica a las causas que han llevado a algunos a pensar que, para ser feliz, sólo hace falta una suscripción más.