El padre Marcos Cohuó Muñoz fue nombrado nuevo Administrador Diocesano de Campeche. Ante una Catedral llena, instó a los fieles a valorar el regalo de la existencia, recordando que la vida no tiene precio.
En su homilía, indicó que “la vida que Dios nos da se tiene que aprovechar”.
A solo dos semanas de iniciar la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, el padre Cohuo invitó a la comunidad a reflexionar sobre lo vivido en esta Cuaresma. Señaló que este tiempo es una oportunidad para “renacer a una vida nueva”.
En su mensaje, comparó el pecado con una enfermedad cotidiana que todos enfrentamos, subrayando la fragilidad humana ante la muerte natural.
“No hay poder humano ni económico que pueda prolongar la vida; debemos ser conscientes de que estamos llamados a aceptar lo que Dios nos da”, afirmó.
El Administrador Diocesano hizo un llamado a la empatía y a conmoverse ante el dolor ajeno, tal como Jesús compartió tanto las alegrías como los sufrimientos humanos.
Finalmente, explicó que Dios ofrece la vida eterna a través de los sacramentos, los cuales sirven como puente para volver a él cuando el pecado genera distancia.
“No nos atrevemos abrir nuestra puertas de nuestro corazón para que podamos vivir y aprovechar la vida que Dios nos está dando, porque en la vida de Dios no hay precios; no podemos decir vamos a pagar semanal o quincenalmente. Se trata de tener la disponibilidad de abrir el corazón y aceptar al Señor, porque es el único que nos puede dar la vida”, concluyó.
Texto y foto: Agencia




