Habitantes de Hunxectamán piden a la alcaldesa de Umán, Kenia Walldina Sauri Maradiaga, atender la falta de agua, transporte público y luminarias
“Ya no se puede más”. Así describen su realidad los vecinos de la comisaría de Hunxectamán, en el municipio de Umán, quienes todos los días despiertan y se acuestan con la incertidumbre de que la bomba que abastece de agua a la comunidad deje de funcionar. Si eso ocurre, advierten, pueden pasar días enteros sin el servicio, una situación que se ha vuelto insostenible.
María, vecina de la comunidad umanense, relató que el suministro depende de una persona que, por la mañana y por la tarde, se encarga de encender la bomba de manera manual. El problema, explicó, es que se trata de un equipo antiguo y desgastado, con demasiado “recorrido”, que podría fallar en cualquier momento.
Los habitantes de Hunxectamán consideran que la alcaldesa Kenia Walldina Sauri Maradiaga debería asumir con mayor responsabilidad las promesas realizadas en campaña y atender las carencias más urgentes de la comisaría, en lugar de permitir que servicios básicos funcionen al límite.
“El temor es que se eche a perder; entonces ya no tendríamos agua, y la alcaldesa Kenia, no cambia el sistema. Dependemos de eso. Debería de poner algo más moderno. Sí, estarán construyendo un tanque de almacenamiento, pero esa bomba es muy antigua”, explicó la mujer.
A la problemática del agua se suma la falta de transporte público, otro reclamo constante de los habitantes. A Hunxectamán no ingresa ningún servicio de transporte oficial, por lo que los vecinos se ven obligados a recurrir a mototaxis operados por los propios pobladores. El costo se vuelve impagable cuando necesitan trasladarse a la cabecera municipal.
“No entran ni el Va-y-Ven ni los colectivos, entonces tienes que tomar el mototaxi, pero para ir Umán son 50 de ida y otros 50 de regreso, son 100 o más. Entonces se vuelve incosteable, ya es mucho dinero. Sumarle tres ida a la semana no se puede, ya le comentamos a Kenia que meta aunque sea una combi acá a la comisaría, pero nada”, explicó don Carlos.
El alumbrado público es otro de los servicios que, aseguran, opera de manera deficiente. Las luminarias encienden de forma intermitente.
Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba




