La Fundación Amar del Sureste mantiene actualmente la atención integral de 20 niñas y niños en situación de vulnerabilidad, como parte de un modelo de cuidado basado en el trato personalizado, el acompañamiento emocional y la restitución de derechos, informó Georgina Ortega Joaquín, presidenta de la asociación civil.
De acuerdo con la directora, desde su apertura la fundación ha logrado apoyar a más de 100 niñas y niños, quienes han sido integrados a familias, lo que representa uno de los principales indicadores de éxito para la organización, al priorizar procesos de adopción y reintegración estables y sin devoluciones.
Ortega Joaquín explicó que el enfoque de la fundación no se centra en el volumen de atención, sino en el conocimiento cercano de cada niña y niño, lo que permite identificar sus necesidades alimenticias, emocionales y de desarrollo. Actualmente, la mayoría de las y los menores atendidos se encuentran en un rango de edad de tres a seis años, aunque también hay casos de niñas y niños mayores cuyos procesos legales continúan en resolución.
Las niñas y los niños bajo el resguardo de Fundación Amar asisten a escuelas privadas, reciben clases extracurriculares como natación y catecismo, y participan en actividades recreativas y sociales que buscan fortalecer su integración y habilidades de convivencia. Asimismo, la fundación trabaja con personas voluntarias que deben presentar proyectos estructurados de acompañamiento, evitando intervenciones improvisadas.
La presidenta de la fundación detalló que las y los menores llegan principalmente a través de la Fiscalía General del Estado o la Procuraduría de Protección, por casos de maltrato, abandono, violencia familiar y, en algunos casos, abuso sexual, situaciones que suelen detectarse de manera progresiva mediante la observación de conductas y evaluaciones psicológicas.
La capacidad máxima del albergue es de 30 niñas y niños, cifra que ya se ha alcanzado en años anteriores. No obstante, actualmente la prioridad institucional se ha enfocado en el egreso de menores hacia entornos familiares, ante la saturación histórica de albergues en la entidad.
De cara a 2026, Fundación Amar del Sureste impulsa como proyecto principal la construcción de una nueva casa hogar, más amplia y con un entorno que conserve la calidez de un espacio familiar. Para ello, el Ayuntamiento de Mérida ha donado un terreno, un despacho de arquitectos ha aportado el proyecto, y una empresa constructora colabora con la edificación. El siguiente reto será el equipamiento del inmueble, para lo cual se reciben donativos y apoyos en especie.
Finalmente, la fundación hizo un llamado a la ciudadanía a sumarse mediante voluntariado, donaciones de alimentos, leche, pañales, ropa, calzado y juguetes en buen estado, con el objetivo de continuar brindando una atención digna y especializada a niñas y niños que han vivido contextos de alta vulnerabilidad.
Datos a destacar
La capacidad máxima del albergue es de 30 niñas y niños, cifra que ya se ha alcanzado en años anteriores. Aactualmente se da atención a 20 infantes.
Fundación Amar del Sureste trabaja bajo un modelo de cuidado basado en el trato personalizado, el acompañamiento emocional y la restitución de derechos.
Texto y fotos: Andrea Segura




