El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes (a) “El Mencho” es una importante victoria para el gobierno mexicano en su nueva ofensiva contra los grupos criminales del país y una medida que podría ayudar a reducir la presión del presidente Donald Trump, quien ha amenazado con realizar ataques en México
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” o “El Señor de los Gallos”, de 59 años, no solo cierra el ciclo de uno de los hombres más buscados de México, sino también obliga a mirar hacia atrás, al origen de la organización que construyó entre fuego cruzado y traiciones: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La historia no comenzó con una agrupación consolidada, sino con un vacío de poder. En 2009 fue detenido Óscar Orlando Nava Valencia, líder del llamado Cártel del Milenio. Un año después, en 2010, cayó abatido Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, operador clave del Cártel de Sinaloa en Jalisco. Con ellos desapareció el equilibrio que mantenía contenida la plaza.
El escenario fue Tlajomulco de Zúñiga, un municipio que pronto dejó de ser solo periferia de Guadalajara para convertirse en campo de batalla. De la fractura surgieron dos bandos: Los Torcidos, encabezados por Oseguera Cervantes, y La Resistencia, liderada por Ramiro Pozos González, alias “El Molca”.
Lo que siguió fue una guerra sin tregua. Colonias como La Tijera, Santanita y San Agustín, Camino a La Coladera, comenzaron a figurar en reportes policiacos por enfrentamientos armados, ejecuciones y desapariciones. En carreteras estratégicas aparecieron cuerpos colgados de puentes; en terrenos baldíos, víctimas con impactos de bala alineadas como en fusilamientos. El mensaje era claro: el control se disputaba a cualquier costo.
La violencia no se limitó a una pugna local. Las rutas hacia el norte del país, los puntos de distribución en la zona metropolitana y los municipios estratégicos de Jalisco se convirtieron en piezas de un tablero mayor. Cada colonia representaba una entrada, cada carretera una salida, cada plaza un ingreso.
Con el paso del tiempo, la balanza se inclinó. La captura y posterior sentencia de “El Molca” debilitó a La Resistencia. Oseguera Cervantes consolidó su liderazgo y transformó a Los Torcidos en una estructura más amplia y organizada.
Así nació formalmente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que se presentó ante el país con un video difundido en internet bajo el nombre de “El ContraComunicado”, una declaración de guerra pública; mientras que La Resistencia lanzó “El Comunicado”.
El crecimiento del grupo fue vertiginoso y estuvo marcado por una estrategia basada en la intimidación y la fuerza.
Narcomenudistas obligados a alinearse, rivales ejecutados, advertencias a autoridades y un poderío armamentista en constante expansión definieron su avance. En pocos años, el CJNG dejó de ser una facción regional para convertirse en una organización con presencia nacional y proyección internacional.
Hoy, tras la muerte de “El Mencho”, la narrativa vuelve inevitablemente a aquellos días en que Tlajomulco ardía en disputas internas. De esa fractura surgió una maquinaria criminal que trascendió fronteras y reconfiguró el mapa del crimen organizado en México.
CONFIRMAN DETENCIÓN Y MUERTE
Según el comunicado oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), fuerzas especiales del Ejército ejecutaron la intervención tras meses de trabajos de inteligencia militar, apoyados por el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República.
La respuesta fue inmediata. Los soldados repelieron la agresión. No obstante, el enfrentamiento dejó un saldo oficial: cuatro presuntos integrantes del CJNG muertos en el lugar; tres heridos graves que fallecieron durante el traslado aéreo, entre ellos Rubén “N”, alias “Mencho” (pendiente identificación pericial), y dos detenidos.
El hallazgo del armamento elevó las alarmas. No se trataba de fusiles comunes. Eran armas de guerra, equipamiento que, según expertos, suele verse en conflictos armados más que en operativos policiales.
La Sedena confirmó que tres elementos del Ejército resultaron heridos, quienes fueron evacuados de emergencia a hospitales en la Ciudad de México.
Un punto que sobresale en el comunicado es la mención explícita de cooperación bilateral con autoridades de Estados Unidos.
Esto implica intercambio de inteligencia transfronteriza, algo que generalmente se reserva para objetivos considerados de alto impacto o prioridad internacional.
Tras el operativo, el Gobierno federal ordenó concentrar más tropas de la Guardia Nacional y del Ejército en Jalisco y estados vecinos.
Esta tarea ha sido para contener los actos violentos que se generaron en zonas como Vallarta y la capital jalisciense por los grupos armados, que incendiaron vehículos para cerrar entradas y salidas, así como algunos negocios en otras zonas. Esta situación llevó a activar código rojo en el estado gobernador por Pablo Lemus.
Ante esto decenas de eventos, actividades y hasta clases escolares quedaron suspendidas al momento.
RESPALDO DESDE YUCATÁN AL GOBIERNO FEDERAL
Por su parte, el gobierno de Yucatán mediante un comunicado expresó su respaldo y solidaridad con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y con la política nacional orientada al fortalecimiento del Estado de Derecho y la paz en México.
Se indicó que se reconocen el trabajo de las fuerzas federales y estatales y se reitera la disposición para colaborar de manera institucional y coordinada.
“Reafirmamos nuestro respeto y acompañamiento a los esfuerzos que se realizan en todo el país para mantener el orden y la tranquilidad, convencidos de que la seguridad es una tarea compartida que requiere unidad, responsabilidad y coordinación entre los distintos órdenes de gobierno”, se apuntó.
Finalmente, se señaló que Yucatán continuara trabajando con serenidad, firmeza y coordinación con autoridades federales y municipales para preservar las condiciones de paz y convivencia que distinguen a nuestro estado.
Texto: Andrea Segura/ A. Ruvalcaba
Fotos: EFE/Agencias




