El Comando Sur de Estados Unidos informó que la Guardia Costera interceptó un nuevo buque petrolero sancionado en el Caribe que operaba ilícitamente en aguas internacionales que, según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, “había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí”.
“El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura”, aseguró el Comando.
Un funcionario estadounidense aseguró a “The New York Times” que el buque navegaba falsamente bajo una bandera de Camerún.
Sin embargo, el Comando se limitó a ubicarlo dentro de la flota oscura, que es la red opaca de barcos que mueven petróleo de países sancionados, como Venezuela o Irán, y en la que predominan las banderas de conveniencia, como la panameña o la camerunesa.
“El buque interceptado, el M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe. La Guardia Costera de los Estados Unidos está escoltando al M/T Sophia hasta los Estados Unidos para su disposición final”, añadió en el mensaje el Comando.
Noem aseguró que el petrolero se encontraba “en aguas internacionales cerca del Caribe” y que “había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí”.
Ayer, el comando militar estadounidense en Europa confirmó la incautación del buque ‘Marinera’, antes conocido como ‘Bella 1‘, con un mensaje en X, donde especificó que la operación se llevó a cabo en el Atlántico Norte por los departamentos de Justicia y de Seguridad Nacional, en coordinación con el Pentágono.
Texto y foto: EFE / Agencias



