Irán reprime protestas con fuerza; Trump amenaza con una intervención

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este viernes a Irán con una respuesta en caso de que mate a manifestantes del movimiento de protesta en el país islámico, cuyos dirigentes advirtieron que una intervención desestabilizaría la región.

Irán es escenario desde el domingo de importantes movilizaciones desencadenadas por el alto costo de la vida. Las protestas empezaron con cierres de comercios en Teherán, la capital, pero se extendieron a otros colectivos y regiones del país.

Según la ONG opositora iraní Hrana, que tiene sede en los Estados Unidos, en esas protestas han muerto hasta ahora siete personas, otras 33 han resultado heridas y más de un centenar han sido detenidas.

“Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate”, escribió Trump en su mensaje.

“Estamos preparados y listos para actuar. ¡Gracias por su atención a este asunto!”, concluyó el mandatario republicano en este breve mensaje.

Aunque el detonante de las protestas en Irán, uno de los principales enemigos de Estados Unidos por el desarrollo de armas nucleares, fue el deterioro de la situación económica, las manifestaciones han tomado un tono político, con consignas contra la República Islámica.

Respuesta de Irán

Las declaraciones del dirigente republicano desencadenaron una reacción inmediata de dos consejeros del líder supremo iraní Ali Jamenei.

“La seguridad de Irán es una línea roja”, subrayó en la red social X Ali Shamjani.

“Cualquier intervención que atente contra la seguridad de Irán bajo cualquier pretexto se enfrentará a una respuesta contundente”, subrayó.

Otro consejero, Ali Larijani, añadió en la misma plataforma que “Trump debería de saber que cualquier injerencia estadounidense en este asunto interno equivaldría a desestabilizar toda la región y perjudicar los intereses estadounidenses”.

Las mayores protestas desde 2002

Las protestas actuales, iniciadas el domingo pasado en Teherán por comerciantes, se han extendido a unas 32 ciudades, según Hrana, convirtiéndose en la mayor expresión de descontento ciudadano en Irán desde las revueltas de 2022.

Ciudades como Isfahán, Mashhad, Shiraz, Kermanshah, Hamadán, Kermán, Yazd y la ciudad clerical de Qom han sido escenario de concentraciones.

En los últimos días, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, calificó las protestas de “legítimas” y pidió a sus funcionarios escuchar las demandas de los manifestantes.

Algunos funcionarios, sin embargo, advirtieron que responderían con firmeza ante cualquier inestabilidad.

Texto y foto:  Agencias