En una noche mágica, Cruz Azul le ganó ayer 3-2 al Guadalajara y avanzó a las semifinales. El Olímpico Universitario explotó y la gloria celeste quedó sellada en una noche que nadie olvidará, porque para los rojiblancos hubo un instante que dolió más que cualquier gol recibido: Javier “Chicharito” Hernández, su ídolo, tuvo el pase a semifinales en un penal… y lo voló.
El inicio del partido fue un aviso de que todo podía pasar. La Hormiga González, campeón de goleo, se lesionó en el calentamiento y se fue directo a las gradas. Su ausencia obligó a improvisar, y Cade Cowell respondió de inmediato: al minuto 8, tras un tiro de esquina cobrado rápido por Efraín Álvarez y un pase del “Piojo” Alvarado, apareció solo para marcar el 1-0, pero la Máquina no se dejó intimidar y al minuto 14, con un juego paciente y preciso desde el fondo, Gabriel “Toro” Fernández empujó el balón para el 1-1 parcial, pero casi 20 minutos después, al 34, Bryan González aprovechó rebotes en el área y puso nuevamente al Rebaño arriba en el marcador.
Cruz Azul, paciente, inteligente y calculador, fue encontrando espacios. Al 72’, Jeremy Márquez marcó un golazo: control fuera del área, giro y disparo al poste antes de entrar para empatar 2-2.
El dramatismo alcanzó su pico al minuto 80: Santiago Sandoval fue derribado en el área y “Chicharito” Hernández falló el penalti que podía cambiarlo todo, pero la historia tenía un último giro: en la última jugada, Charly Rodríguez apareció para sentenciar el 3-2 definitivo y colocar a Cruz Azul en semifinales.
Texto y foto: Agencias




