La Alianza Latinoamericana Frente al Fracking (Alff) y la Alianza Mexicana contra el Fracking pidieron este lunes al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum que México asuma el liderazgo regional en la prohibición de la fracturación hidráulica para obtener hidrocarburos.
Desde el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), alertaron sobre la posible perforación de 15,000 nuevos pozos no convencionales solo en el país, en medio de metas gubernamentales que apuntan a la mayor utilización de estas técnicas para extraer 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
En este sentido, la Alianza solicitó a la presidenta cumplir su compromiso de campaña de detener esta técnica extractiva y continuar con los esfuerzos de la Administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
Panorama actual en México
Según la Alianza Mexicana y la organización Carto Crítica existen 7,879 pozos no convencionales en México y sus estimaciones proyectan la perforación de al menos 15 mil pozos adicionales.
Esto, alertó el activista Manuel Llano, encendería alarmas ambientales y de salud en estados como Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, altamente vulnerables por su escasez hídrica y fragilidad ambiental.
La activista Beatriz Olivera señaló que, pese a que la iniciativa de reforma constitucional para prohibir el fracking se presentó al final del Gobierno anterior, el actual Congreso mexicano la desechó.
“Esa promesa está todavía difusa, por eso hacemos esta invitación a la presidenta a retomar ese compromiso que se hizo de campaña”, afirmó la portavoz de la Alianza.
También precisó que un decreto de moratoria trabajado con la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) quedó archivado, y que actualmente Petróleos Mexicanos (Pemex) no está legalmente obligado a responder por derrames tras modificaciones recientes en la Ley de Hidrocarburos.
Testimonios de comunidades afectadas
Desde la comunidad de Ojital Viejo, en Papantla, estado de Veracruz, el abuelo totonaca Romualdo García lamentó la devastación causada por la industria petrolera.
El activista originario detalló que solo en la región de Totonacapan cuentan con 2,300 pozos petroleros y que los derrames ocasionados Pemex no se atienden de forma correcta, lo que ha contaminado el agua, daña sus cultivos y causa muertes por enfermedades sin diagnóstico en los jóvenes.
“El agua no está en crisis. El ser humano está en crisis. A la medida que cuidemos el agua, defendámonos el agua, es como vamos a asegurar la vida”, reflexionó.
Según datos de la Alianza, de no prohibirse el fracking en el país, la estatal Pemex podría requerir el equivalente más de 47 millones de pipas de agua para extraer gas y petróleo, lo que evidencia que este método pone en riesgo hídrico a las regiones de extracción.
Exhorto a Sheinbaum para asumir liderazgo regional
Ramón García, del Centro de Derechos Humanos Bety Cariño, instó a la presidenta Sheinbaum a “abanderar esta lucha socioambiental frente a espacios internacionales”, al apelar a su perfil científico y conocimiento sobre los impactos del fracking.
“Que abandere nuestras luchas, nuestra lucha socioambiental y hagamos frente juntos, como pueblo y como Gobierno, ante esta embestida de las grandes transnacionales, de estos grandes grupos económicos globales”, pidió García.
Las organizaciones exigieron al gobierno mexicano coherencia entre sus compromisos climáticos internacionales y su política energética.
Texto y fotos: EFE / Agencias