En sus recuerdos de infancia, José Luis Albornoz Góngora, tiene clara esas visitas que realizaba al laboratorio en el que su padre, el ingeniero químico José Luis Albornoz Lavadores, se encargaba del control de calidad de una famosa bebida de chocolate, muy tradicional en Yucatán y en la península.
“Él trabajó 36 años en la empresa que fabricaba el Soldado de Chocolate, se encargó de reformularla porque se descomponía. Me dice mi mamá que tardó dos años en estar a prueba y error hasta que encontró la fórmula adecuada para los yucatecos, y ahora como una manera de recordarlo y honrar su memoria, la volvemos a traer pero como el Gran Soldado”, explicó en su stand ubicado en la nave del Instituto Yucateco de Emprendedores (Iyem), en la Feria Internacional Yucatán Xmatkuil 2025.
Fue en marzo de este año que se comenzó a producir esta bebida, entonces sin etiqueta, y se vendía a conocidos que sabían que José Luis la preparaba con su papá. “A la fecha ya la registramos con esta presentación; desde hace mes y medio la empezamos ya a distribuir en las tiendas”, comentó el entrevistado, quien feliz compartió que por primera vez realizó un envío a la Ciudad de México.
En este sentido, José Luis, quien es ingeniero civil de profesión, mencionó que más allá de la preparación, lo complicado ha sido aumentar la producción, ya que en estos momentos todo el proceso se hace de manera artesanal por miembros de la familia .
“Propiamente le estamos apostando a un mercado de la nostalgia, a las personas que lo conocieron, pero con miras a que los jóvenes y los niños la conozcan y la hagan su favorita; me he topado con señores ya grandes, mayores que yo que me han contado las historias de su infancia, recordando cómo lo tomaban cuando se los daba su abuelita, cómo lo llevaban a la escuela, y eso me motiva todos los días a seguir a pesar de todas las dificultades que tenga la distribución de la bebida”, detalló el entrevistado.
José Luis recalcó que la leche es lo que marca la diferencia: “Es la base, el alma del Soldado, y a la fecha lo sigue siendo, nuestro producto ya está analizado por los químicos y no tiene exceso de azúcar. La gran mayoría de los jóvenes y los niños que lo prueban sienten gusto por la bebida que toman”, subrayó.
Actualmente la capacidad de producción es de alrededor de 150 cajas a la semana, pero no se está explotando totalmente porque todavía no se tiene capacidad de distribución, pero poco a poco se va a superar ese tema y pronto estará en más lugares.
Antes de finalizar, le pedimos a José Luis que nos platicara alguna anécdota de su niñez y recordó que debido a que su mamá daba clases en Valladolid, él tenía que pasar toda la semana por el tema de la escuela en Mérida siendo cuidado por su padre, quien lo llevaba al laboratorio donde fabricaban el Soldado de Chocolate. “Fue como mi guardería, esa fábrica la puedo recorrer con los ojos cerrados y saber dónde estaba cada oficina, cada persona, por dónde pasaba cada montacargas, dónde se hacía cada lavado de botellas, todo absolutamente, y la mayor la anécdota que le cuento a muchos es que el Soldado de Chocolate a mí no me gustaba tomarlo frío, me gustaba tomarlo caliente, apenas salía de la línea de producción, nada más esperaba a que se medio enfriara y cuando ya lo podía tomar, me lo acababa. Entonces, esa era la anécdota que tenía que contar”, puntualizó.
Texto y fotos: Manuel Pool



