En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna se rindió un homenaje a dos antropólogos, uno de ellos José Tec Poot, fallecido en el sismo de 1985, y a Santiago Domínguez Aké, quien estuvo presente en el evento.
En su participación, la antropóloga Lizbeth González Navarrete subrayó que aunque la lengua maya es la segunda en importancia a nivel nacional por el número de hablantes, hay que tener presente que esta situación no la exenta de los riesgos que enfrenta para su supervivencia.
“No hay que bajar la guardia y creo que es importante que esta situación nos convoque a realizar, diseñar y rediseñar nuevas acciones para su fortalecimiento”, dijo antes de presentar un extracto de la vida y obra de Domínguez Aké, quien a sus 74 años de edad se dice orgulloso de ser promotor de la lengua y la cultura maya.
En su intervención, ‘El Sabio’, como conocen al antropólogo en su natal Muxupip, criticó que personas con todos los rasgos físicos mayas renieguen de su origen y se hasta se expresen con desprecio de la lengua maya yucateca.
“No nos avergonzamos de hablar maya, vergüenza es no hablarlo”, recalcó.
En el mismo sentido se pronunció el director de Museos y Patrimonio de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Fidencio Briceño Chel, quien subrayó que es necesario que las nuevas generaciones de nacidos con origen maya valoren que tenemos un patrimonio cultural muy rico y que ningún otro país tiene.
“Hoy estamos haciendo recuperar la identidad la dignidad y el orgullo por ser mayas peninsulares”, recalcó, y en este sentido dejó en claro que es un error de la antropología, en general, siempre hablar solo de los mayas del pasado.
“Nosotros ahora estamos contra eso, y luchamos por demostrar que los mayas seguimos vivos, que nuestra cultura es más que piedras de ese pasado glorioso que se muestra en las pirámides, que está en cada uno de nosotros, en nuestros apellidos, en lo que comemos, en lo que bailamos, en lo que cantamos y soñamos”, apuntó.
Ambos homenajeados, de origen maya, fueron promotores de la Unidad Regional de Culturas Populares, que en estos momentos, dijo la maestra en educación indígena, Maria Teresa Pool Ix, (viuda de Tec Poot), atraviesa por una complicada situación ya que las autoridades federales no les otorgan el recurso necesario para operar de manera adecuada, y se ha llegado al extremo que en el inmueble que ocupa en la calle 73 por 44 de Mérida, los techos amenazan con desplomarse, por lo que pidió a la autoridad correspondiente tomar cartas en el asunto.
Respecto a su esposo, el antropólogo Tec Poot, que era originario de Ixil, dijo que su labor siempre se orientó a la cultura y a la búsqueda de la de identidad, y también destacó la capacidad que tenía para identificar a aquellas personas que podían aportar para conservar lo nuestro.
Al respecto, el antropólogo José Manuel Tec Tún, originario de Espita, recordó todo el apoyo que recibió por parte del homenajeado, quien prácticamente le abrió las puertas para comenzar a dar clases como su suplente, y también para ingresar a la dirección de culturas populares ofreciéndole inclusive una beca para apoyarse económicamente.
Recordó que en Yucatán existían muchos alfabetos mayas, como el que se conocía como Cordemex, por lo que el antropólogo Tec Poot fue uno de los promotores de hacer un congreso para unificarlos en el año de 1981, siendo que en 1984 el Inea convocó al registro y se determinó uno solo. (Fue hasta el año 2003, que el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas ratificó el Alfabeto 84).
También mencionó que el homenajeado trabajó en el proyecto del Diccionario Popular de la Lengua Maya, que se terminó en 1982.
“Se mandaron los originales a México, se comenzó a hacer la revisión, ya que todo el proceso de impresión era mecánico, en eso estaba cuando en el 85 vino el temblor, se perdió el diccionario y también José”, apuntó.
Texto y foto: Manuel Pool




