La operación militar de Estados Unidos contra Venezuela para capturar a su presidente Nicolás Maduro alarmó a la comunidad internacional, y tanto los aliados como los enemigos de Washington y Caracas expresaron su preocupación.
Países como Rusia e Irán, que mantienen vínculos históricos con el gobierno de Maduro, se apresuraron a condenar la operación, pero su alarma también fue compartida por los aliados de Washington, entre ellos Francia y la Unión Europea.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino condenó el ataque como una amenaza para “la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe” y denunció el “comportamiento hegemónico” de Estados Unidos.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo en X que el ataque a Venezuela y la captura de Maduro “sobrepasan una línea inaceptable”. Pidió a la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, “responder de forma vigorosa”.
El ministerio de Relaciones Exteriores ruso pidió “firmemente” a Estados Unidos “que reconsidere su postura y libere” a Maduro y a su esposa.
El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, manifestó su “enérgica condena” a la intervención estadounidense, en particular “ante el anuncio de que un Estado extranjero pretende ejercer un control directo sobre el territorio venezolano, administrar el país y eventualmente continuar operaciones militares hasta imponer una transición política”.
Aliado
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aliado de Caracas, llamó a América Latina a “cerrar filas” ante el ataque de Estados Unidos a Venezuela.
“Estados Unidos no tiene autoridad moral ni de ningún tipo para sacar de su país por la fuerza al presidente venezolano, pero (…) sí es responsable ante el mundo” de su “integridad física”, añadió.
Irán, que mantiene estrechos vínculos con la nación sudamericana rica en petróleo y fue bombardeada por Trump el año pasado, condenó “firmemente el ataque militar estadounidense”.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, pidió “contención” y respeto al derecho internacional luego de conversar con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo en X que su país “no reconoció al régimen de Maduro” pero “tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional”.
Esta intervención militar “empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”, agregó, y pidió una “transición justa y dialogada”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que el pueblo venezolano solo puede alegrarse del fin de la “dictadura Maduro” y reclamó una transición pacífica.
Texto y foto: Agencias




