Una madre y su hija solicitan el apoyo de la sociedad yucateca luego de que, desde octubre de 2025, enfrentan una dura batalla contra la enfermedad y una crisis económica que amenaza con rebasarlas. Ambas deben acudir al Hospital Regional de Alta Especialidad (Hrae) varias veces al mes, lo que representa un gasto constante que ya no pueden cubrir.
Socorro Canché Pacheco relató que tan solo el traslado (el “flete”) desde su comunidad, Xayá, en el municipio de Tekax, para llevar a su madre, doña Francisca, de 72 años, tiene un costo de 1,200 pesos en servicio directo. A ello se suman gastos de alimentación, medicamentos y cualquier imprevisto que pueda surgir durante el viaje.
El trayecto dura aproximadamente dos horas. Doña Francisca padece complicaciones en el sistema respiratorio, particularmente en los pulmones, además de otros padecimientos que la obligan a movilizarse en silla de ruedas.
“Mi mamá tiene cita con cardiólogo, neurólogo, neumólogo y consulta interna; venimos al hospital a veces dos o tres veces al mes. Si no hay medicamentos, se tienen que comprar y son muy caros”, explicó su hija mientras empujaba la silla de ruedas a la salida del hospital.
Añadió que algunos medicamentos alcanzan costos de hasta mil pesos por caja. “Hay veces que se suman al mes hasta 10,000 pesos y debemos mucho dinero; está difícil la situación”, expresó.
Desde octubre, la salud de doña Francisca comenzó a deteriorarse, lo que las llevó a recorrer hospitales públicos en Tekax y Mérida. Sin embargo, en noviembre se vieron obligadas a acudir a un hospital privado en la capital yucateca ante la urgencia del cuadro clínico.
“Allá, cuando llegamos, dijeron que sí la podían atender. La ingresaron y primero nos pidieron 10,000 para el ingreso; luego nos cobraron 4,000 por su tomografía y, al día siguiente, se pagaron los rayos X. Estuvo en terapia intensiva, pero solo le pusieron oxígeno. Cuando salió de allá, pagamos 50,000 pesos”, relató.
Los ahorros se agotaron. Además, han contraído deudas con familiares y conocidos que les prestaron dinero para enfrentar la emergencia. Lo poco que ingresa al hogar se destina a pagar esos adeudos, además de cubrir gastos básicos como alimentación, energía eléctrica, agua y los nuevos traslados médicos.
La próxima semana tienen otra cita en el hospital, lo que implicará un nuevo desembolso. A ello se suma que la silla de ruedas que utiliza doña Francisca es prestada, por lo que también necesitan adquirir una propia.
Ante esta situación, Socorro hizo público su número telefónico 999 147 1300, para recibir apoyo solidario de la ciudadanía o del algún instituto de gobierno y así poder continuar con la atención médica de su madre.
Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba


