Mary Carmen Rosado Mota
@mary_rosmot
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Bien dicen que cuando queremos generar un cambio lo tenemos que hacer desde adentro, siendo parte de la diferencia. Cuando tenemos la oportunidad de tomar decisiones que hagan una realidad eso por lo que tanto luchamos. Y en el deporte, es necesario preocuparnos también por lo que sucede fuera de las canchas, pues la gestión deportiva termina siendo el pilar que permite el desarrollo de nuevos talentos.
María José Alcalá nació el 24 de diciembre de 1971, tan especial como su fecha de cumpleaños ha sido su carrera. Formó parte de una época donde las mujeres no estaban tan presentes en el deporte mexicano, aunque siempre habían estado ahí, y siendo apenas una niña se inició en los clavados. Ser una mujer pionera dentro de este deporte le brindó la posibilidad de entrenarse tanto en plataforma como en trampolín.
Mari José, como se le conoce popularmente, representó a México en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000; aunque nunca pudo subirse al podio olímpico se hizo mundialmente conocida y se convirtió en una referente para otros niños y niñas en nuestro país que iniciaban su camino en esta misma disciplina y, años más tarde, construirían el legado que hoy en día tienen los clavados a nivel nacional.
Licenciada en derecho con una maestría en administración pública, tras su retiro de la alberca como deportista en activo, colaboró como comentarista invitada en diferentes televisoras para las competencias de clavados en torneos internacionales. Siempre dando muestra del amplio conocimiento que posee producto de su experiencia en este deporte.
En su momento, fue de las exdeportistas que se pronunciaban en redes sociales ante las injusticias o falta de apoyo que reciben los atletas actualmente, incluso de algunos temas polémicos como el de la Federación Mexicana de Natación y el veto que sufrió rumbo a los Juegos de Tokio 2020. A mediados del 2021 fue electa como diputada federal y presidió la Comisión Deportiva de la cámara legislativa desde donde manifestó su compromiso por mantener las becas destinadas al deporte, así como mejorar las oportunidades de los atletas en México.
Consciente de que el cambio solo puede ser real cuando nos ocupamos por generarlo, en ese mismo 2021, tras presentar su postulación oficial, Mari José fue electa para convertirse en la primera mujer en presidir el Comité Olímpico Mexicano.
Referente dentro de la fosa de clavados, ante los micrófonos y fuera de la alberca. Después del reto de París 2024, ahora tiene el desafío de encarar unos segundos Juegos Olímpicos y Paralímpicos bajo su gestión al lograr su reelección frente al COM para el periodo 2024-2028, pero lo cierto es que de retos está forjada la leyenda de Mari José Alcalá.




