Pensamientos positivos pueden reducir niveles de estrés

Cuando la gente tiene pensamientos positivos, pueden mejorar los niveles de estrés, lo que se ve reflejado en la salud de las personas que viven o pasan por situaciones complicadas y necesitan resolverlas, pero en ocasiones toma mucho tiempo y son complejas.

De acuerdo con especialistas de la Mayo Clínica, el pensamiento positivo refleja la visión de la vida de la persona, su actitud hacia el mismo: si eres optimista o pesimista, esto puede afectar tu salud.

“El pensamiento positivo que suele ir aparejado con el optimismo es una parte clave del manejo del estrés de manera eficaz que está asociado con muchos beneficios para la salud, y si tiendes a ser pesimista, no te desesperes, puedes aprender a pensar de forma positiva”, explicaron los especialistas.

Los investigadores del colectivo continúan estudiando los efectos del pensamiento positivo y el optimismo en la salud. No obstante, diversos estudios ya han documentado beneficios asociados a esta práctica, entre ellos: mayor expectativa de vida, menores tasas de depresión, reducción del dolor y del sufrimiento emocional.

Asimismo, se han identificado otros efectos favorables, como mayor resistencia a enfermedades, mejor bienestar psicológico y físico, así como una salud cardiovascular más estable, lo que se traduce en un menor riesgo de muerte por padecimientos cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

El optimismo también se ha vinculado con una disminución en el riesgo de fallecimiento por cáncer, afecciones respiratorias y otras enfermedades. Además, las personas con una actitud positiva suelen mostrar una mayor capacidad para enfrentar situaciones difíciles, especialmente en momentos de estrés. “No está claro por qué las personas que se enfocan en el pensamiento positivo experimentan estos beneficios. Una de las teorías es que tener una perspectiva positiva permite afrontar mejor las situaciones estresantes, lo que reduce los efectos nocivos del estrés en el cuerpo”, explicaron.

Incluso, se considera que las personas optimistas tienden a adoptar un estilo de vida más saludable: realizan actividad física con mayor frecuencia, mantienen una dieta equilibrada y evitan conductas de riesgo como fumar o consumir alcohol en exceso.

Los especialistas advierten que es fundamental identificar a tiempo los pensamientos negativos —como exagerar los aspectos nocivos de una situación—, ya que pueden convertirse en una “bola de nieve” si no se atienden de manera inmediata. 

Puntos a atender

Personalizar: “Cuando sucede algo malo, tú automáticamente te echas la culpa”.

Dramatizar: “Automáticamente anticipas lo peor sin tener hechos de que sucederá”.

Culpar: “Intentas decir que otra persona es responsable por lo que te sucedió en lugar de asumir la responsabilidad”.

Exagerar: “Das mucha importancia a problemas menores”.

Perfección: “Proponerte estándares imposibles e intentar ser perfecto te predispone al fracaso”.

Polarizar: “Ves las cosas solamente como buenas o malas. No hay término medio”.

Los especialistas recomiendan cambiar estos pensamientos negativos a positivos para crear hábitos buenos, así como algunas formas de pensar y comportarse de manera más positiva y optimista.

Identifica las áreas a cambiar: “Primero identifica las áreas de tu vida en las que sueles pensar de forma negativa, ya sea el trabajo, tu trayecto diario al trabajo, cambios en la vida o una relación”.

Evalúate: “Cada tanto, durante el día, detente y evalúa lo que piensas, trata de encontrar una manera de darles un giro positivo.

No olvides el sentido del humor: “Permítete reír, especialmente durante momentos difíciles”.

Mantén un estilo de vida saludable: “Trata de hacer ejercicio durante unos 30 minutos la mayoría de los días de la semana, así como dormir lo suficiente y aprender técnicas para controlar el estrés”.

Datos a destacar

Los pensamientos positivos brindan efectos favorables como mayor resistencia a enfermedades, mejor bienestar psicológico y físico, así como una salud cardiovascular más estable.

Trata de hacer ejercicio durante unos 30 minutos la mayoría de los días de la semana, así como dormir lo suficiente y aprende técnicas para controlar el estrés.

Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba