Periodismo con verdad y bien común

En un encuentro anual con periodistas, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, reconoce la labor del periodismo como indispensable para la sociedad, la democracia y la Iglesia, y llama a ejercerlo con ética y responsabilidad. Destaca la importancia de informar con verdad y subraya la corresponsabilidad entre autoridades, sociedad y medios para preservar la paz y la armonía social

En el marco de un encuentro anual con periodistas yucatecos, el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, reconoció el papel fundamental que desempeñan los medios de comunicación en la vida social, democrática y eclesial, al tiempo que exhortó a ejercer el periodismo con responsabilidad, ética y un firme compromiso con la búsqueda de la verdad y el bien común.

La reunión se llevó a cabo tras la celebración de una Eucaristía y contó con la presencia de los obispos auxiliares, monseñor Pedro Benítez y monseñor Mario Bernardino Balam, así como del presbítero Jorge Martínez Ruiz, responsable de la pastoral de comunicación. Este encuentro se realiza de manera tradicional cada inicio de año, en el contexto de las celebraciones de Navidad, Año Nuevo, el Día Nacional del Periodista y la festividad de San Francisco de Sales, patrono de los comunicadores.

Durante su mensaje, Rodríguez Vega felicitó a las y los periodistas por su labor cotidiana y destacó que la comunicación ha sido, desde siempre, una necesidad esencial del ser humano. Subrayó que, a lo largo de la historia, las sociedades han buscado distintos medios para transmitir información, y que en la actualidad la demanda de noticias veraces y oportunas es constante.

“La comunicación es una realidad siempre necesaria para el ser humano”, expresó.

El arzobispo resaltó que el trabajo periodístico permite a la ciudadanía mantenerse informada sobre temas relevantes como el clima, la economía, la seguridad y la vida pública, y recordó que en contextos de violencia, como los que vivió durante su estancia en Nuevo Laredo, la labor informativa llegó a representar un riesgo para quienes ejercen el periodismo. 

Rodríguez Vega calificó al periodismo como un oficio “indispensable y valiosísimo” para la sociedad y también para la Iglesia, al señalar que gracias a los medios se da a conocer a la comunidad —mayoritariamente católica— los acontecimientos más relevantes de la vida eclesial. 

“Por ello, agradecemos la cobertura constante de actividades religiosas, celebraciones litúrgicas y acciones pastorales”, anotó.

Al reflexionar sobre los desafíos actuales, el arzobispo invitó a las y los comunicadores a ejercer su labor con un sentido ético profundo, evitando la desinformación o el sensacionalismo.

“Hay que buscar siempre aquello que ayude al pueblo, que ayude a la gente”, señaló, al tiempo que exhortó a no dejarse guiar por intereses que distorsionen la verdad o dañen a la comunidad.

En cuanto al contexto de Yucatán, Rodríguez Vega afirmó que el estado mantiene condiciones de paz que lo convierten en un destino atractivo para el turismo y la inversión; sin embargo, advirtió que existen realidades que no deben ignorarse.

Indicó que la presencia del crimen organizado se manifiesta donde hay distribución de drogas y mencionó hechos recientes como los del Dzilam González que, indicó, evidencian esta problemática.

“En Yucatán estamos en paz por obra y gracia del narco, es decir, el narco no se ha manifestado como en otros Estados porque no ha querido o porque ha dejado este lugar para sus familias”, apuntó.

Asimismo, reconoció la existencia de colectivos de madres buscadoras en la entidad y citó cifras publicadas en medios que estiman cerca de 297 personas desaparecidas en el estado.

“Cuando pensaba en madres buscadoras, pensaba en muchos lugares de México, pero resulta que también en Yucatán hay madres buscadoras. Y vi un dato que no sé si sea correcto, pero en el periódico, en un medio de comunicación, se hablaba de que se calculan 297 desaparecidos en el estado. Entonces sí es una gran cantidad y por supuesto hay ese grupo de madres buscadoras”, mencionó.

El arzobispo consideró que el crecimiento de ciudades como Mérida, Valladolid y Tizimín representa una oportunidad de desarrollo, pero también un reto para preservar la paz, la armonía social y la seguridad. En este contexto, subrayó la importancia de la corresponsabilidad entre autoridades, sociedad y medios de comunicación.

“Es una gran responsabilidad conservar la paz y la armonía social ante la llegada constante de nuevas personas”, expresó, al subrayar que este desafío compete a todos los sectores de la sociedad.

Rodríguez Vega también destacó el papel de la prensa durante el reciente Año Jubilar, al agradecer la cobertura de peregrinaciones y celebraciones religiosas tanto a nivel local como internacional, particularmente en la Catedral de San Ildefonso y en otros templos del estado. 

“Y aunque este periodo ha concluido, la alegría, la esperanza y el compromiso social deben continuar”, indicó.

Durante el encuentro, los obispos auxiliares también expresaron su reconocimiento a los medios. Subrayaron que el trabajo periodístico permite que el mensaje de la Iglesia llegue a un público más amplio y que los medios funcionan como un espacio de diálogo donde distintas voces pueden expresarse, favoreciendo una Iglesia más cercana a la sociedad.

Finalmente, el arzobispo informó que en 2026 la Iglesia en México conmemorará el centenario del inicio de la resistencia cristera, un episodio histórico poco abordado en los programas educativos. Adelantó que se preparan actividades informativas, conferencias y encuentros académicos para difundir este periodo, tanto desde la perspectiva histórica como cultural y religiosa.

El encuentro concluyó con un mensaje de gratitud hacia el gremio periodístico y con el deseo de que las y los comunicadores continúen ejerciendo su labor con responsabilidad, profesionalismo y compromiso social, contribuyendo a una sociedad mejor informada y más consciente de su realidad.

Texto y fotos: Andrea Segura