Mientras la alcaldesa de Umán, Kenia Walldina Sauri Maradiaga, presume avances en el programa de bacheo en colonias y comisarías, la realidad en varias zonas del municipio revela un problema más profundo: las calles no necesitan parches, requieren reconstrucción total.
En la unidad habitacional Villas de Umán, por ejemplo, se llevaron a cabo trabajos de bacheo en distintas vialidades. Sin embargo, a simple vista se observa que la carpeta asfáltica ya cumplió su ciclo de vida útil.
El pavimento presenta desgaste generalizado, grietas estructurales y hundimientos que no se resuelven con intervenciones aisladas. “El programa de bacheo permanente continúa avanzando de manera gradual en el municipio, actualmente en la comisaría de hacienda Itzincab”, anunció el ayuntamiento. No obstante, habitantes señalan que las vialidades distan mucho de estar en condiciones óptimas y que incluso representan riesgos para peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas, así como unidades del transporte público.
La situación no es exclusiva de una zona. En la comisaría de Bolón, así como en las colonias San Lázaro y San Felipe 2, vecinos denuncian que las calles se encuentran prácticamente destruidas. “Pues quien sabe qué parte de San Felipe 2, porque al menos por las calles 29 entre 4 y 2, más de un año y seguimos esperando; ojalá lleguen antes que termine este año”, reclamó en redes sociales Eleazar Balam ante una publicación oficial.
Las inconformidades también alcanzan a otros fraccionamientos. Edgar Kantún Koyoc, expuso el deterioro en su zona: “Cuando se dan una vuelta por Acim 1 y 2; tienen muy abandonado ese fraccionamiento”.
A ello se suman fraccionamientos como San Lorenzo, Piedra de Agua y Paseos de Itzincab, e incluso calles de la zona centro de la cabecera municipal, donde el deterioro es evidente. En estos casos, tapar baches parece una medida insuficiente frente a vialidades que muestran desgaste estructural acumulado por años.
Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba




