La educación indígena no solo enseña contenidos, sino que fortalece la dignidad y la memoria de nuestros pueblos, expresó el maestro José Luis Quintal Catzín al recibir el reconocimiento “Diputado Profesor Pánfilo Novelo Martín”, otorgado por el Congreso de Yucatán.
Durante una sesión solemne, el docente fue distinguido por su trayectoria y aportaciones a la educación indígena, así como por su labor en la preservación y fortalecimiento de la lengua y cultura maya. Esta distinción reconoce trayectorias sobresalientes en los ámbitos educativo, cultural y social, particularmente aquellas vinculadas al fortalecimiento de la identidad del pueblo maya.
En esta edición, el reconocimiento fue otorgado a Quintal Catzín por su disciplina, compromiso y contribución a la difusión de la lengua originaria en la entidad.
En su mensaje, recordó sus inicios en el magisterio: “Aquel 2 de septiembre de 1964 marcó mi vida. Éramos 15 jóvenes, casi adolescentes, nos entregaban nuestro título como promotores culturales bilingües de educación indígena. Nos enviaron a 15 comunidades, las más lejanas, pero nuestra misión era enseñar a los niños en su propia lengua, yo apenas tenía 15 años, y no teníamos gran preparación, pero sí hambre, ilusión y compromiso; enseñábamos y al mismo tiempo estudiábamos la secundaria, pero lo hicimos con dignidad”.
El maestro destacó que actualmente existen más de dos mil docentes en educación indígena, varios de ellos con estudios de maestría y doctorado.
No obstante, manifestó su preocupación por el rumbo administrativo del sector: “Sin embargo, preocupa que en los últimos años la dirección haya dejado de servir plenamente a la educación para convertirse, en algunos casos, en espacio de beneficio personal. La asignación de contratos a familiares directos, aunque pueda parecer legal, resulta éticamente cuestionable cuando desplaza a quienes tienen mérito y trayectoria”.
En el contexto del paro de estudios en comunidades mayas, reiteró una demanda histórica: “La educación indígena necesita servicios de educación especial, es inadmisible que después de seis décadas no cuente con un servicio fundamental para garantizar el derecho pleno a la educación. Cuando un maestro detecta que un alumno requiere atención especializada, debe buscar por su cuenta u otro apoyo externo”.
Durante la ceremonia, el diputado Wilber Dzul Canul, presidente de la Comisión de Postulación, recordó que este reconocimiento fue creado hace 18 años para honrar a mujeres y hombres que han dedicado su vida a la formación de generaciones a través de la educación y la cultura y subrayó que el galardonado fue designado por unanimidad.
El legislador resaltó que Quintal Catzín, originario de Tzucacab, es pionero en la educación indígena y fundador de este modelo educativo, con una sólida formación académica y una trayectoria enfocada en la defensa de derechos y el combate a la desigualdad social.
Mérito juvenil
En la misma sesión se entregó por primera vez el reconocimiento al mérito juvenil “Efraín Calderón Lara”. La diputada Clara Paola Rosales Montiel, señaló que la muerte de Calderón Lara marcó a una generación “y lo convirtió en un símbolo de la lucha por la justicia social y laboral”.
El reconocimiento fue entregado por el presidente de la mesa directiva, diputado Germán Quintal Medina. En el ámbito académico fue distinguida Sofía Eli Morán Mena, cuyo reconocimiento recibió Virginia Aguayo Barrera; en el deportivo, Dalia de Jesús Alcocer Piña, representada por Ramón Alcocer; en el cultural, Las Trovadoras del Mayab; en el social, Alejandra Koyoc González; y en innovación y emprendimiento, Ethan Atlán Sabido.
Durante su intervención, la recipiendaria Alejandra Koyoc señaló que recordar el legado de “El Charras” implica asumir compromisos con las nuevas generaciones. “La dignidad también se construye en las condiciones en las que trabajamos y vivimos”, expresó.
Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba




