Piden educación y capacitación

Habitantes de las poblaciones por donde pasará el Tren Maya no quieren ser ni sirvientes ni despojados, advierte especialista; piden que la obra ferroviaria no favorezca solo a empresas extranjeras o a unos cuantos

En el marco de la primera jornada del “Congreso Tren Maya y sus ejes de desarrollo’’, que tiene lugar en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Mérida, los ponentes se quejaron de la falta de inclusión de académicos regionales en las asambleas de seguimiento. 

“Las decisiones y el diseño se sigue haciendo desde el Centro”, dijo la antropóloga social Paloma Escalante Gonzalbo, quien reiteró que las comunidades han expresado una y otra vez la necesidad de educación.

“Se necesita contar con escuelas secundarias, preparatorias y un lugar en las universidades, además de capacitación inmediata para participar activamente en los centros de desarrollo y administrar de manera directa proyectos de turismo comunitario en los que aprovechen sus recursos naturales”, planteó. 

Escalante Gonzalbo comentó que en la zona de Bacalar hay varias comunidades con atractivos naturales que se pueden aprovechar tomando como base San Isidro. Más de siete mil personas podrían beneficiarse si se gestionan recursos para hacer un paradero turístico en el que se tendría un Museo Comunitario en el que se relate cómo estos habitantes llegaron a Quintana Roo desplazados de Guatemala en 1985, que cuente con un lugar para probar la comida típica, que se mezcla con la yucateca, y recorrer la milpa que se hace y en la que se intercala cilantro, papaya, chaya, además de que hay apiarios, pero se desconoce a qué instancia federal se debe recurrir para gestionar recursos.

“Ellos no quieren ser ni sirvientes ni despojados”, expresó la investigadora, quien recalcó que se requiere escuchar de propia voz a los habitantes de estas comunidades en las que pasará el Tren Maya. “Hace falta que se les escuche directamente y no a través de especialistas que interpretan sus necesidades”, añadió. 

los Beneficios no están claros

En un sentido similar se pronunció la Dra. Karina Concepción González Herrera, quien con la experiencia obtenida en Izamal desde que fue nombrado Pueblo Mágico, subrayó que el problema en este tipo de proyectos como el del Tren Maya, es que los habitantes o pobladores no perciben de manera clara los beneficios, y consideran que esto se da a través de empresas que ofrecen servicios turísticos o que se dedican al comercio. 

En Izamal, donde estará una de las dos estaciones que tendrá el Tren Maya en Yucatán, hay un alto índice de marginalidad y grandes necesidades económicas que se agravaron por la pandemia. Como ejemplo de lo anterior, citó que el comercio de las artesanías quedó estancado, por lo que muchos de los que trabajaban en esta actividad regresaron a la agricultura y ganadería y los más jóvenes emigraron. Por ello, hay muchas esperanzas de que con la llegada del Tren Maya mejoren las cosas.

González Herrera cerró su participación recomendando que se realice una campaña para concienciar a la población acerca del desarrollo económico que trae el Tren Maya y los proyectos complementarios a los que se puede vincular, aclarando que no se trata de una cuestión de partidos políticos, sino de que se den mejores oportunidades y tener empleos en la misma población. Pero recalcó que antes se debe de atender el déficit que existe en materia de educación.

La cuarta intervención de la jornada correspondió a la investigadora Liliana Abascal Gaytán, quien, en enlace a distancia, destacó que es necesario conocer cuáles son los beneficios reales que tendrán los habitantes de los pueblos y comunidades que se encuentran en la ruta del Tren Maya. 

“¿Se van a beneficiar solo vendiendo artesanías?, ¿se van a beneficiar empresas extranjeras o unos cuantos?, se preguntó la ponente, quien recordó que por considerar que no hay las condiciones para que se instale la infraestructura para el Tren Maya, habitantes de varias comunidades se ampararon, ya que estiman que la flora y la fauna quedará muy afectada. 

“Dicen que pondrán barreras, pasos de fauna y que con ruidos van a espantar a las aves al paso del tren, entonces se van a alejar de su hábitat, además de que grandes superficies de árboles serán deforestadas’’, indicó la investigadora, quien reiteró que las comunidades rechazan cualquier cambio de uso de suelo o licencia para el proyecto sin el consentimiento de los pueblos indígenas afectados por el tren. 

“No queremos un Cancún o una Riviera Maya, donde las cadenas hoteleras, de transporte y restaurantes, sean las únicas beneficiadas”, reiteró.

Finalmente, Gilberto Avilés Tax, investigador de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, hizo alusión a la relación que el Estado Mexicano tiene con agrupaciones integradas por activistas mayas y académicos radicales que cuestionan reiterativamente lo que se hace en torno al Tren Maya. 

“Hay que salir de discursos radicales y tender puentes con perspectiva de desarrollo”, apuntó el conferencista, quien a distancia advirtió del riesgo de que con el Tren Maya se dé una “xcaretización” de la Península de Yucatán con respecto a la perspectiva de la Cultura Maya.

Antes, el secretario de Turismo del Estado de Tabasco, José Antonio Nieves Rodríguez, habló de las grandes expectativas que genera el Tren Maya, al fomentar productos turísticos alternos como la zona de los Ríos Mayas, Boca del Cerro y el Cañón del Usumacinta, y recorridos por Balancán y El Triunfo. 

“El Tren Maya es un megaproyecto que no ha sido comprendido en toda su extensión”, subrayó.

En la inauguración del Congreso Nacional sobre el Tren Maya, que es organizado por el Centro de Evaluación de Capacitación Turística para el Desarrollo, en coordinación con Segmentos Research, el director de este último, José Valentín Cab Lugo, subrayó que las políticas turísticas no deben tener ideología, ni basarse en espectáculos de variedad, sino un objetivo social para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, respetando el medio ambiente y a las comunidades.

Por su parte, el presidente de la Asociación para la Cultura y el Turismo en Latinoamérica, Armando Bojórquez Patrón, hizo un llamado para apoyar el proyecto del Tren Maya contra viento y marea. 

“Es necesario para detonar el gran desarrollo turístico y social que necesita el país”, apuntó.

Las conferencias y mesas de trabajo en las que se analizarán, debatirán y escucharán propuestas sobre este que es el proyecto emblema del Gobierno federal, continuarán hasta mañana miércoles 15 de septiembre. A lo largo de estos tres días, está programada la participación de 50 investigadores nacionales, además de ejecutivos de Fonatur y empresarios del ramo.

Texto: Manuel Pool

Fotos: Agencias

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