PRI le dice sí a las 40 horas, pero con 2 días de descanso

En Campeche sabemos lo que significa “la jornada, se mide en turnos, en temporadas, en calor y en distancia. Se mide en la guardia que se alarga en Ciudad del Carmen, en el comercio que abre cuando todavía es de noche, en la pesca que no espera, y en la madre o el padre que llega a casa cuando sus hijos ya están dormidos, señaló la diputada federal del PRI Ariana Rejón Lara.

Por eso, reducir la jornada semanal a 40 horas es una causa justa y necesaria. La semana pasada el Senado dio un paso y aprobó la reforma y la turnó a la Cámara de Diputados, pero lo hizo “a medias”, sin garantizar dos días de descanso y, peor aún, normalizando hasta 12 horas extra a la semana.

Y aquí está la trampa: se vende como avance histórico, pero se mantiene el corazón de la injusticia: trabajar seis días para descansar uno. ¿De qué sirve presumir 40 horas si el diseño permite que el descanso siga siendo el premio y no el derecho?, abundó.

Agregó que en el PRI se acompañó la reducción de jornada “porque creemos en el equilibrio entre trabajo y vida., pero dijimos con claridad cuál era la ruta correcta: cinco días de trabajo, dos días de descanso, y un límite responsable de hasta nueve horas extra por semana, no doce. Eso es lo que mejora la vida de la gente. Lo demás es maquillaje legislativo”.

En Campeche el debate no es abstracto. Hay miles de familias que ya viven al límite del cansancio: jornadas largas, traslados, dobles turnos, empleos eventuales y una economía donde la informalidad sigue pesando.

Texto y foto: Agencias