Al recordar la fundación de la ciudad, el alcalde enfatiza que la unidad, solidaridad y el respeto serán las claves para sacar adelante a la capital yucateca
En momentos en los que la pandemia aún no concluye, pero se tiene la esperanza de que, con las vacunas de refuerzo, esté cada vez más cercana la luz al final del túnel, el alcalde de Mérida pidió a la ciudadanía prudencia ante la llegada de la nueva cepa “ómicron”.
“La cepa ómicron parece ser un momento final de inmunización generalizada ya que, como dicen los científicos, es muy contagiosa, pero muy poco mortal, lo cual hará que todo mundo tenga anticuerpos naturales rápidamente. Con esa nueva confianza y con esa prudencia responsable venimos a celebrar los 480 años de fundación de nuestra ciudad”, dijo en su intervención anoche en la Sesión Solemne de Cabildo conmemorativa a la ocasión, y en la que recalcó lo urgente que resulta cuidar la salud, y al mismo tiempo mantener la economía que en Mérida es fundamentalmente turistera, educativa y de servicios.
“Hoy tenemos mejores condiciones. La vacunación se ha extendido, el semáforo pandémico bajó a verde y los procesos de recuperación de la vida económica, social y cultural del municipio iniciaron. Incluso los números, por ejemplo, de visitantes y pernocta mejoraron muchísimo, del 10 al 60 por ciento de ocupación, y las operaciones de venta de casas y terrenos aumentaron incluso a los números anteriores a la pandemia. Estamos recuperando poco a poco el rumbo de nuestro desarrollo”, dijo el alcalde, quien antes hizo énfasis en que el respeto al medio ambiente y al entorno es fundamental para sostener una sociedad y que la armonía entre los diferentes es tan compleja como necesaria en una sociedad que viene de relaciones sociales y personales desiguales.
“Son años los que han pasado conviviendo entre mayas, mestizos, españoles, pardos mulatos, luego chinos, coreanos, antillanos, libaneses, anglosajones y algo vamos aprendiendo que cuando hay guerras, enfermedades, depresiones económicas, lo más importante y urgente es comprender que a todos nos une la naturaleza humana y que estamos obligados a ayudarnos para sobrevivir”, enfatizó.
En este sentido, hizo un llamado a la solidaridad y hacer más por disminuir las desigualdades sociales y fortalecer la sana convivencia.
“Hagamos a un lado el egoísmo, el territorio único de los intereses privados y ayudemos todos a mantener esta ciudad bella, solidaria, pacífica, entrañable y unida. Mérida necesita de ti. Como todos nosotros necesitamos de ella. Aquí queremos vivir para poder convivir. Y queremos estar sanos para seguir proveyendo a nuestras familias de alimento y de futuro”, subrayó Barrera Concha, quien destacó que cada vez hay más personas provenientes de otros lugares que llegan a invertir y a vivir en la ciudad.
Tal es el caso del orador huésped, el artista musical e impulsor de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, Javier Álvarez Fuentes, cuyo padre fue el arquitecto yucateco Augusto Harold Álvarez García, que ha pasado a la historia por contar entre su catálogo de obras la Torre Latinoamericana, que ha resistido a los terremotos de 1957, 1985 y los más recientes.
En su intervención recordó que por cuestiones de la vida nació en la capital yucateca, pero desde niño pasaba sus vacaciones en Mérida, por lo que se enamoró de la libertad que gozaba en una ciudad donde, ante el poco tráfico, no corría el riesgo de ser atropellado.
Finalmente, Renán Barrera Concha agradeció a la comunidad meridana que durante la pandemia ha sufrido y que se ha levantado al igual que a las instituciones, y a quienes de manera puntual han pagado su impuesto predial.
Texto: Manuel Pool
Foto: Cortesía




